El Ayuntamiento lleva a Aguirre al juzgado por el nombre de las guarderías
Por MDO/Efe
jueves 11 de noviembre de 2010, 00:00h
Actualizado: 12/11/2010 12:20h
El Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este jueves la presentación de un recurso contencioso administrativo contra el decreto de 29 de julio de la Comunidad de Madrid que dio nombre de zarzuelas a las 22 nuevas escuelas infantiles de titularidad municipal.
Esta decisión, según han informado fuentes municipales, se produce después de que la Administración regional no haya contestado al requerimiento del Ayuntamiento para que las nuevas escuelas infantiles fueran denominadas de acuerdo a su propuesta, como venía siendo habitual.
Las 22 escuelas infantiles de nueva construcción han recibido nombres como La Corte del Faraón, El Barberillo de Lavapies, La Chulapona, La Rosa del Azafrán, Doña Francisquita, La Gran Vía, La Verbena de la Paloma, La del Soto del Parral, La Alegría de la Huerta, La del Manojo de Rosas, Las Leandras y La Revoltosa.
El acuerdo de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento dispone el ejercicio de acciones judiciales mediante la interposición de recurso contencioso administrativo "en defensa de los intereses municipales".
Aguirre: "A Gallardón siempre le han encantado las zarzuelas"
La Presidenta de la Comunidad ha declarado este jueves que no hay nada "malo" en poner el nombre de zarzuelas a las nuevas escuelas infantiles de la capital y ha hecho hincapié en que al alcalde madrileño, Alberto Ruiz-Gallardón, "siempre le han encantado las zarzuelas".
Sobre este nuevo roce entre ambas administraciones, la presidenta regional ha manifestado en la rueda de prensa posterior al Consejo de Gobierno que es la Comunidad de Madrid la que sufraga "la mayor parte de los gastos de las escuelas infantiles".
También ha apuntado que, "de acuerdo con la Ley", es el Ejecutivo autonómico el que pone la denominación o los nombres a estos espacios. "No creo que haya ningún problema", ha apostillado, al tiempo que ha dicho que ha pedido a la consejera de Educación, Lucía Figar, que hable con el alcalde o el vicealcalde, Manuel Cobo, para ver a qué clase de acuerdo se pude llegar.