www.madridiario.es
El centenario fantasma del IES La Paloma

El centenario fantasma del IES La Paloma

En 1910 comenzó la labor formativa de lo que hoy es el Instituto de Educación Secundaria Virgen de La Paloma. Pero lo que podría haber sido motivo de celebración al cumplirse cien años se ha convertido en una agria polémica entre la comunidad educativa, ya que el Consejo Escolar del centro ha rechazado conmemorar el centenario.
Dos profesores del instituto de formación profesional situado en la calle Francos Rodríguez, Pilar Moltó y Jesús Manzano, han dedicado tres años a una investigación sobre los orígenes del centro, que les llevó a la conclusión de que la educación en oficios había sido una constante desde que abrió sus puertas en 1910. Hasta la Guerra Civil las dependencias más antiguas del edificio habían servido para albergar un colegio asilo, pero hasta el momento no se había profundizado en esta etapa. 

Con la información que recogieron de bibliotecas, archivos y hemerotecas de la región comprobaron que la estructura creada para el colegio asilo, formada por seis pabellones idénticos ordenados de dos en dos se conserva, aunque convertida en un único edificio continuo. También sobrevivió a la guerra y en mejor estado la sala de columnas con lucernario, uno de los pocos ejemplos de la escasa arquitectura del hierro que se mantiene en Madrid. En cuanto a los contenidos, los profesores recuerdan que siempre han estado dedicados a la formación profesional, más allá de a qué institución dependiera o de que también fuera orfanato.

Ante la historia que iban encontrando decidieron proponer al centro la celebración del centenario de la actividad educativa en La Paloma, nombre que siempre ha conservado, aunque se haya ido alternando entre 'Nuestra Señora' y 'Virgen', y el tipo de centro haya sido colegio-asilo, institución sindical  e instituto.

En un primer momento, el director del centro, Ángel Ledesma, dirigió la comisión para la celebración del centenario, pero a la vuelta de vacaciones del curso 2009/2010 se descartó esta idea. "No somos herederos de un asilo", sentencia el director, quien afirma que se aprobó por unanimidad no celebrar el centenario en el Consejo Escolar. Los profesores impulsores de la idea, no obstante, relatan que su propuesta no llegó a este órgano de dirección, sino que se sometió a votación un documento diferente, por lo que nunca se habría decidido sobre este asunto. 

Cien años de historia
Según la investigación de Pilar Moltó y Jesús Manzano, en 1910 se inauguraron las Escuelas y Talleres del Asilo de la Paloma, situadas en la Dehesa de la Villa. Eran propiedad del Ayuntamiento y su creación costó algo más de un millón de pesetas, sufragado por varias donaciones, como la de la Caja de Ahorros y Monte de Piedad. El objetivo de este centro, proyectado por Francisco Octavio, uno de los autores de la Gran Vía, era trasladar el antiguo asilo de San Bernardino a un centro más preparado para niños y ancianos.

El traslado propició un cambio de planteamientos, con el que se pretendió darle un enfoque más educativo que asistencial, según los investigadores. De esta manera, desde 1910 La Paloma se convirtió "en un centro de renombre" que ofrecía a los niños huérfanos de padre y madre o solo de padre sustento y una educación que hasta los 12 años era general y desde esta edad hasta los 18 estaba orientada a los oficios. Había talleres de carpintería, vidriería o sastrería, y los niños podían aprender música, esgrima, escultura o pintura. También había ancianos sin hogar, pero según esta investigación, solo acudían a este asilo aquellos que podían colaborar en el quehacer diario.

Hasta 1928 no se reguló la formación profesional en España, pero ya se impartía antes, principalmente en este tipo de instituciones, en muchas ocasiones encomendadas a órdenes religiosas. El colegio asilo de La Paloma formó parte de esta tradición, con la presencia de las Hermanas de la Caridad. Pero la educación corrió a cargo de numerosos profesionales, algunos tan relevantes como Rodolfo Tomás y Samper, que introdujo métodos pedagógicos desconocidos hasta el momento en España, o José Garrido, que después sería el responsable de la educación del rey Juan Carlos. Los niños que estudiaban tenían el privilegio no solo de cubrir su necesidades de aseo y alimentación sino también de recibir clases graduadas, algo infrecuente todavía a principios de siglo en Madrid cuando gran parte de los niños estudiaban en escuelas unitarias, en las que las clases estaban formadas por alumnos de diversas edades.

Al comenzar la Guerra Civil la labor educativa de La Paloma se trunca y los niños que no pudieron ser acogidos por familiares marcharon a Barcelona, donde estarían más seguros, para seguir su formación. Una vez terminada la confrontación, los que seguían en edad de estudiar volvieron a Madrid al colegio municipal Conde de Peñalver (calle de Tabernillas) donde fueron acogidos hasta el punto de que se llegó a cambiar su nombre pore el  Nuestra Señora de la Paloma. No fue posible reubicarlos en el centro de la Dehesa de la Villa pues habia resultado muy afectado por los bombardeos.

Durante la reconstrucción, el centro estuvo dos años a cargo de la Falange con el nombre de Ramiro Ledesma Ramos, hasta que se inició la etapa de la Institución Sindical Virgen de la Paloma en 1942, de la que en 1992 se celebró en cincuentenario. En el régimen franquista eran los sindicatos verticales los encargados de impartir la formación profesional y, en concreto, La Paloma fue uno de los centros más importantes, con 4.000 alumnos. Ya en democracia, pasó a depender del Gobierno central y, posteriormente, de la Comunidad de Madrid.

Ánimos caldeados
Precisamente, la extrañeza que podría causar el hecho de celebrar el centenario 18 años después del cincuentenario fue una de las principales razones por la que los órganos directivos del centro paralizaron la propuesta. Pero el director también apunta a que no cree que el centro sea sucesor de un asilo y argumenta que todo empezó en 1942. "No hay continuidad desde 1910 ni como asilo ni como centro de formación", señala. A continuación, ironiza: "Aquí también hubo un poblado celta, ¿lo celebramos también?". Los profesores, en cambio, creen que ha habido muchas rupturas durante estos cien años, pero defienden que ambas celebraciones pueden coexistir porque son conmemoraciones diferentes.

Los ánimos en el centro están caldeados. Ángel Ledesma asegura que este asunto está perjudicado al instituto y que hay comentarios jocosos sobre el centenario en las altas esferas educativas. Los profesores que han llevado a cabo la investigación también sienten que una propuesta que solo buscaba dar a conocer "un centro que cambió la fisionomía del barrio y tuvo una impresionante trayectoria en formación profesional" haya acabado provocando un enfrentamiento, afirma Jesús Manzano.

"Están desautorizando nuestra investigación", continúa el profesor. Su compañera se queja de que incluso "la han llegado a asociar con la memoria histórica; decían que no removiésemos el pasado". El director del instituto recuerda que es catedrático de Historia y mantiene que la investigación no ha descubierto nada nuevo.

Se querían organizar exposiciones y charlas con motivo del centenario para dar a conocer la historia de La Paloma, pero lo único que queda de esta efeméride es la página 'web' donde se han ido colgando las historias y las fotografías obtenidas durante la investigación, documentos que la Asociación Cultural Amigos de la Dehesa de la Villa ha reunido en un pequeño libro. En el colegio hay un monolito que recuerda el cincuentenario, pero solo las columnas de hierro del antiguo comedor, en las que a duras penas se puede leer '1907' -año de la fundición- y 'Asilo de La Paloma', remiten a su origen.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)


Normas de uso

Esta es la opinión de los internautas, no de Desarrollo Editmaker

No está permitido verter comentarios contrarios a la ley o injuriantes.

La dirección de email solicitada en ningún caso será utilizada con fines comerciales.

Tu dirección de email no será publicada.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios que consideremos fuera de tema.