Denuncian el regreso de la prostitución y del tráfico a la Casa de Campo por la falta de agentes
Por MDO/E.P.
sábado 02 de octubre de 2010, 00:00h
Actualizado: 04/10/2010 13:31h
La falta de efectivos policiales ha impedido que en las últimas semanas se haya cortado al tráfico, como viene siendo habitual, los accesos nocturnos a la Casa de Campo, lo que facilitado que muchos vehículos hayan podido entrar a la zona verde, libre de vehículos desde 2007, en busca de prostitutas.
Así lo ha denunciado a Europa Press el portavoz de Organización de la Unión de Policía Municipal (UPM), Alberto González, que ha señalado que esta situación se debe al "conflicto laboral" que este colectivo mantiene desde hace un año con el Ayuntamiento por sus condiciones de trabajo. Como medida de protesta, muchos policías se han negado a realizar horas extraordinarias, lo que explica en parte esta situación.
González también ha argumentado que el Consistorio ha derivado muchos efectivos, que antes realizaban su trabajo en la Casa de Campo y alrededores, a las obras del río Manzanares y a otras zonas recién remodeladas como la Puerta del Rey.
La cuestión, según explica, es que desde este verano los agentes no vigilan físicamente los accesos a la Casa de Campo por Lago y sólo colocan por las noches una vallas que recuerden la prohibición de acceso al tráfico rodado, que por el día se levantan para que deportistas, caminantes y hosteleros puedan entrar a la zona del embarcadero.
"La cuestión es que muchos días los agentes se encuentran con las vallas levantadas. El primer vehículo que llega las aparta y luego entra el resto. Esto ha pasado sobre todo en verano, cuando hay más público", ha explicado el representante sindical.
Además, ha señalado que en las últimas semanas el número de meretrices se ha incrementado en la zona. La mayoría son africanas, sudamericanas y de Europa del Este, y últimamente también se dejan caer por la zona travestis, algo insólito hasta ahora. "No sabemos por qué, si por la crisis o porque se han trasladado desde otro lugar con más presión; pero ahora hay más y se nota", ha apuntado González.
Intoxicaciones etílicas y alimentarias
Como consecuencia de ello, y también por la falta de vigilancia nocturna denunciada, el ejercicio de la prostitución ha aumentado en los últimos meses, tras el importante parón que se dio tras el cierre al tráfico en la Casa de Campo hace tres años, mientras que dejó abiertos los accesos al parque de atracciones, zoo, Lago, restaurantes e instalaciones deportivas.
Por otro lado, el presidente de la Asociación de Vecinos de Las Tablas, Manuel Dorado, ha defendido el trabajo de la Policía Municipal de Madrid a la hora de vigilar que el comercio ambulante y las prácticas ilegales que se desarrollan en la Casa de Campo todos los domingos por parte del colectivo ecuatoriano.
Dorado ha señalado que los incidentes del pasado mes entre agentes y vendedores ambulantes "los veían venir". "No se puede impedir a nadie que venga a la Casa de Campo a merendar, entretenerse o jugar a la pelota. Eso lo hemos hecho siempre. Pero es indudable que, como ciudadano, no se puede y no se debe vender alimentos en esas condiciones", ha dicho.
En ese sentido, ha advertido que se han incrementado las infecciones alimentarias por la ingesta de alimentos cocinados en el lugar o vendidos en mal estado. "Más de una vez ha tenido que venir el Samur para atender a gente con intoxicación alimenticia y también etílica", ha indicado.