La red de alquiler de bicicletas que está creando la iniciativa privada estará lista en primavera. Por el momento, solo hay un punto, pero según se vayan sumando más se podrán recoger y dejar en cualquiera de ellos.
El proyecto liderado por la compañía By Bike pretende tener para principios de primavera una red de puntos de alquiler de bicicletas lo suficientemente amplio para que sea posible y práctico recoger las bicicletas en una zona de Madrid y poder devolverlas en otra.

Por el momento, solo hay un punto en marcha situado en la estación de servicio de Atocha y el alquiler de 'bicis' es por horas desde 2,40 euros si se dispone de bono. Pero en un futuro la idea es que se pueda contratar el servicio por periodos de tiempo más largos y que la gente pueda convertirse en asidua de este sistema, según explica Luis Álvarez, de By Bike.
Para ello, quieren aprovechar otras empresas ya existentes, como gasolineras, hoteles o aparcamientos. Es el caso de la gasolinera de Atocha, propiedad de Velayos, que tiene varias estaciones de servicio en Madrid. Sus dueños están contentos con el arranque del proyecto y se plantean incluso pedir la colaboración de Repsol para extenderlo a más sitios.
Sistema público
Este sistema es similar al que iba a poner en marcha el Ayuntamiento de Madrid y que fue aplazado 'sine die' debido a la situación económica. ¿Qué pasaría con el proyecto privado si la ciudad retomara Mybici, nombre con el que se bautizó? Según Álvarez, no sería problema porque para los turistas seguiría siendo útil y se podrían ofrecer diversos servicios. "A lo mejor el Ayuntamiento podría usar esta infraestructura y nos presentaríamos al concurso", dice Álvarez. No sería la primera vez, pues su compañía fue una de las que participaron en la selección para gestionar Mybici, aunque finalmente se 'aparcó' este proyecto.
En la estación de servicio de Atocha, que sirve de reclamo para atraer a más colaboradores al proyecto, se pueden alquilar bicicletas, también eléctricas. Los desempleados tienen un precio especial y los beneficiarios de ONG pueden usar el servicio gratuitamente. Por el momento, ya hay un goteo de personas que se acercan, preguntan y se marchan pedaleando.