Dos años después del accidente de Barajas parece que la mayoría ha olvidado la mayor catástrofe aérea de la aviación española. Eso es, al menos, lo que denuncia la Asociación de Afectados del vuelo JK5022 de Spanair. A lo largo de una mañana plagada de actos conmemorativos denunciaron el esfuerzo "titánico" que están realizando para poder salir adelante y que se sepa la verdad.

La primera cita fue en el parque Juan Carlos I, junto a la entrada de la plaza de Juan de Borbón. Representantes del Ayuntamiento de Madrid y los servicios de emergencia municipales, liderados por la delegada de Familia y Servicios Sociales, Concepción Dancausa, mostraron su apoyo a las víctimas, que agradecieron el gesto. Este se materializará en un monolito de homenaje instalado en una rosaleda del parque al que acompañará un roble.
Flores y responsos
Posteriormente, se trasladaron al parque del olivo de la Terminal 2 de Barajas, donde depositaron flores en las placas de recuerdo que están bajo el árbol central. El cura del aeropuerto, bajo la atenta mirada de representantes de Aena y Spanair, rezó un responso que estuvo acompañado por músicos que tocaron canciones de duelo. Para finalizar, depositaron también flores en la escultura que hay en la zona de Salidas de la Terminal 2 de Barajas, y visitaron la zona del accidente.

La presidenta de la asociación, Pilar Vera, realizó un balance de la situación dos años después de la tragedia. Considera que todo está por hacer. Pidió que se conozca la verdad, a pesar de las dificultades que se están poniendo desde el sector aéreo y el Estado, que haya claridad en el proceso judicial y que se deriven las responsabilidades en aquellos que cometieron los errores humanos antes y durante el suceso. En este sentido, incidió en eliminar intoxicaciones como las que producen las filtraciones a la prensa o la serie de televisión que ha anunciado una cadena generalista.
Plan Nacional
Indicó que faltan medios técnicos para solucionar el caso y que es necesario que el fiscal se dedique a él en exclusiva por su carácter único. En este sentido, las víctimas explicaron que hay multitud de fisuras legales en España en las investigaciones de grandes catástrofes, en la aplicación de protocolos, en la carencia de un Plan Nacional adecuado a este tipo de situaciones, y en la cobertura continuada a las víctimas, muy deficiente en comparación a la de otros países, particularmente en Francia.

Denunciaron su absoluta desprotección por parte de los ministerios de Justicia y Fomento (a pesar de que, en este último caso, afirmaron,José Blanco ha mejorado sustancialmente el esfuerzo por parte de la administración para evitar que un accidente de estas características vuelva a suceder) al no institucionalizar y legalizar la ayuda, la inutilidad de la última nota de progreso de la comisión de investigación, el esfuerzo titánico de las víctimas para superar las secuelas físicas y psicológicas del suceso, y el abandono que les ha demostrado el Parlamento de Canarias.