"Ya había trabajado antes, pero quiero hacerlo a partir de ahora en algo más 'serio", comentó una chica durante la inauguración de uno de los cursos del Programa de Formación para el Empleo Intégrate puesto en marcha por la
Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI), dependiente de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior de la Comunidad de Madrid, y la
Asociación Ginso. "Así aprovecho este tiempo para hacer algo útil", añadía otro chaval.
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Y así hasta treinta y seis, el total de menores infractores que, desde el 1 de septiembre de 2009, han formado parte de un programa que tiene la intención de fomentar la inserción laboral entre los chavales que cumplen medidas judiciales.
En datos, los primeros siete meses dejan un balance bastante optimista. De los treinta y seis menores que forman parte del programa, veintidós han recibido formación en
Orientación Laboral y Búsqueda Activa de Empleo. Tal y como informa la Agencia, "el cometido de estas actividades es crear itinerarios de inserción laboral para cada uno de los usuarios, que abarquen desde la información, orientación y asesoramiento hasta la formación, la búsqueda activa de empleo y la mediación empresarial". Es destacable además que, en el ámbito de la Búsqueda Activa de Empleo, hubiera nueve menores que consiguieran trabajo en diferentes empresas durante la Campaña de Navidad.
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En cuanto a los programas específicos, los datos de la Agencia revelan que hubo siete menores atendidos en el área de las
Habilidades Sociales y Autoconocimiento, diez recibieron cursos de
Iniciación Jurídico Laboral, uno recibió una atención personalizada para fometar la
Autoestima y la Motivación, y tres participaron en el
Programa de Alfabetización. El objetivo de este último, según la ARRMI, es el de conseguir "la adquisición de unos conocimientos básicos para poder desenvolverse en el mundo laboral de forma efectiva".
Mención aparte merecen los dos cursos de carácter técnico dirigidos directamente a impartir formación en cuanto al puesto de trabajo que se desea conseguir. El primero de ellos se trata de un curso de
Ayudante Técnico Veterinario que cuenta con un total de diez menores infractores participantes y consta de 190 horas de contenidos teóricos y 100 horas de prácticas en clínicas veterinarias. El segundo es un curso de
Auxiliar de Enfermería que también incluye 100 horas prácticas en residencias o en clínicas.
La Asociación Ginso -gestora del centro de menores
Teresa de Calcuta- y la ARRMI trabajan así por un futuro más esperanzador para unos menores que, por diferentes razones, se ven obligados a cumplir medidas judiciales en alguno de los once centro de la región.