miércoles 17 de marzo de 2010, 00:00h
Actualizado: 22/03/2010 18:24h
El debate sobre el IVA destapa la hipocresía de un PP cejado en el tacticismo y en el regate en corto. Hace pocos días tuve ocasión de escuchar a los principales responsables del gobierno alemán de Merkel, partido hermano del PP, reconociendo la imposibilidad de rebajar los impuestos tal y como habían prometido en la campaña electoral. Su objetivo, decían los alemanes, igual que ha reconocido la canciller alemana en diversas entrevistas, es apuntalar el crecimiento económico alemán para 2010, aún titubeante. Nadie en Europa está planteando una rebaja global de impuestos. Nadie, ni a la izquierda ni a la derecha: Salvo el PP, y lo hace no por convencimiento, sino por estar en la oposición y hacer oposición pensando en no gobernar jamás.
La razón de que los gobernantes rechacen la rebaja impositiva es la certeza de que hay que seguir garantizando la inversión pública en 2010, la participación activa del sector público, a falta de un sector privado europeo que aún no acaba de despegar. El Gobierno de España gracias a ese gasto público que tanto desprecia la derecha no sólo protege a aquellos que peor lo están pasando con la crisis económica; también, y esto es importante, permite elevar la inversión a través de programas como el FEIL que ha creado más de 420 mil empleos en 2009; la inyección de crédito a PYMES y autónomos a través del ICO; o las ayudas al sector de la automoción y el sector turístico que han permitido mejorar los datos de dos principales ejes del sector industrial.
El Gobierno ha rebajado puntualmente los impuestos a aquellos agentes del sector privado que deben liderar la recuperación: PYMES y autónomos (5 puntos de rebaja del tipo de Sociedades y el 5% de los módulos a los autónomos). Pero, con carácter global, el objetivo de la política económica europea y del G20 continua siendo apuntalar el crecimiento en 2010, y a ese objetivo, necesario para crear empleo, se supedita el resto. Esto que digo lo sabe hasta el último apuntador, esto es, el PP. Lo demás es demagogia de una oposición experta en el regate en corto.