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El Congreso se prepara para la jornada de puertas abiertas

Un Congreso sin leones en diciembre

Un Congreso sin leones en diciembre

Por MDO/Efe
sábado 28 de noviembre de 2009, 00:00h
Actualizado: 30/11/2009 13:04h
Las jornadas de puertas abiertas del Congreso contarán este 2009 con dos novedades: la imposibilidad para los madrileños de ver a los Leones del acceso principal a Palacio debido a las obras en la calle y, por contra, poder contemplar el mosaico de mármol que cubre el suelo del Vestíbulo de Isabel II, totalmente restaurado.
Los visitantes, que se podrán acercar al lugar los días 7 y 8 de diciembre, podrán observar el resultado después de seis meses de trabajo y un coste de 180.000 euros. El Vestíbulo de la Reina, situado justo tras la Puerta de los Leones, luce de nuevo sus 104,9 metros cuadrados de mosaico de mármol de diferentes tonalidades -rojo, ocre, negro y gris-, y competirá con el hemiciclo y el Salón de Pasos Perdidos por ser el punto más atractivo de la visita. "Battuto a la veneciana" es el nombre técnico que recibe este mosaico de piedra, que ha sido restaurado desde el 29 de mayo por nueve profesionales bajo la dirección técnica de especialistas del Museo del Prado, con la supervisión del Departamento de Patrimonio Histórico Artístico del Congreso.

Originalmente este pavimento fue obra de Elías Bex, maestro escayolista del Palacio Nuevo del Congreso, que diseñó un rectángulo central con el escudo real, emblema que durante la Segunda República se sustituyó por la fecha de la inauguración del Palacio, 1850, en rojo sobre fondo blanco, rodeado por varias bandas monocromas y enmarcado por una cenefa de hojas de parra y pámpanos. A ambos lados del espacio central, en dos semicircunferencias, el autor repitió el mismo esquema decorativo enmarcando sendas coronas de laurel. Y para separar estos tres espacios, diseñó una greca geométrica de color rojo sobre fondo blanco.

Con los distintos usos que a lo largo de los años se ha dado a este Vestíbulo, el mosaico sufrió un grave deterioro que obligaba a ocultarlo bajo una alfombra. Fue el Conde de Romanones el que tuvo la idea de instalar un restaurante en este área, que después se transformó en cafetería, la cual permaneció abierta hasta 1982; de hecho, en este vestíbulo estuvo el bar del Congreso en la Transición, y muchas fotografías con imágenes históricas de esa época muestran en ese lugar a destacados políticos de aquella etapa.

Cuatro fases
Las labores de restauración se han dividido en cuatro fases: documentación y evaluación de su situación; limpieza; consolidación; y finalmente reconstrucción. Ha sido necesario un importante trabajo de limpieza y de eliminación de abundantes reconstrucciones no originales, y para ello los especialistas se han ayudado de medios mecánicos y de inyecciones de resinas acrílicas para fijar las áreas de teselas desprendidas. Para permitir recuperar el uso del Vestíbulo, a todo el suelo se le ha aplicado una protección final a base de cera microcristalina.

No es el suelo el único atractivo de esta estancia, la primera que se ve en el Congreso al acceder por la Puerta de los Leones: el Vestíbulo tiene paredes revestidas de estucos de distintos colores, una bóveda con una gran claraboya rectangular y, presidiendo la sala, una estatua de la Reina Isabel II tallada en mármol de Carrara por el escultor José Piquer y Duart. También en esta sala, a lo pies de la estatua de la Reina, se puede contemplar un ejemplar de la Constitución de 1812 sobre la mesa en la que, según cuenta la tradición, se rubricó la primera carta magna española.
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