En su visita a la feria, la vicepresidenta recorrió espacios en los que se alternan las obras de creadores consagrados con las de artistas jóvenes, con estilos y tendencias artísticas contemporáneas, en pintura, escultura, grabado o fotografía.
Con esta iniciativa, Madrid se convertirá en la capital del arte por antonomasia y se espera que la feria de la Fundación Dearte sea visitada por más de 200.000 personas, según cálculos de la organización, para participar de un gran encuentro con el arte contemporáneo.
La feria ofrecerá además este año un "remedio eficaz" contra la crisis, ya que además de apoyar a las galerías que expongan en ella sus trabajos, acogerá también proyectos de colectivos de artistas o stands tipo 'One man show' presentando obras de artistas consagrados o emergentes de modo muy destacado.
Sin embargo, esta feria, más que en artista consagrados, se concentra en la proyección de los jóvenes españoles contemporáneos, quienes tienen la oportunidad de presentarse bien en el stand de su galería o bien de forma independiente, auspiciados por los organizadores de DeArte.
La selección de obras de esta feria busca un arte asequible para gente "normal", obras para "llevarse a casa", en lugar de artistas vanguardistas.
Lo contrario del objetivo de Art Madrid, que ofrece obras cuyos precios oscilan entre los 200 y los varios millones de euros. Y es que entre los 550 artistas tiene cabida los jóvenes, pero también clásicos de las vanguardias históricas del siglo XX como Picasso, Andy Warhol o contemporáneos como Damian Hirst, además de Tapiés o Juan Muñoz.