'My first time' fue un fenómeno teatral en Nueva York después que su creador -Ken Davenport- comprara los derechos de un 'blog' muy popular en el que los internautas colgaban su primera experiencia sexual. Ahora 'Mi primera vez' aspira a repetir éxito en Madrid tras su estreno en el teatro Maravillas.
La fórmula es sencilla: se reúne un puñado de historias divertidas, disparatadas, absurdas e, incluso, tiernas, y se hace una dramatización para conseguir ritmo escénico. Gabriel Olivares es el responsable de este montaje en castellano que también se ha nutrido con primeras veces contadas por los navegantes cibernéticos españoles.
Historias corrientes
Lo que se cuenta sobre el escenario, aunque a veces parezca exagerado, es realmente corriente. Seguramente la primera experiencia sexual de los jóvenes es uno de los momentos más deseados, angustiosos y, generalmente, frustrantes. La realidad supera, también en este terreno, a lo que se puede contar de una manera literaria o dramática. Y las historias de 'Mi primera vez' provocan la risa entre el público. Alguna de ella, como la protagonizada por dos chicas de Murcia, es realmente delirante.
Actores desinhibidos
Para lograr convencer al respetable hacen falta unos actores desinhibidos y audaces capaces de representar las situaciones más descabelladas o escabrosas con total naturalidad. Los cuatro protagonistas españoles tienen esa desvergüenza y esa vis cómica que llega directamente al público. Miren Ibarguren, uno de los más recientes fenómenos televisivos, demuestra su dominio del escenario y su vena humorística. Como Mar Abascal que, procedente de la zarzuela, arrasa en numerosas historietas por su interpretación cercana a veces al astracán. Ellos son Javier Martín y Bart Santana, los únicos que se desnudan físicamente el algunos de roles que representan. Y los dos demuestran como sus compañeras que son bastante más que 'productos' televisivos.

Seguramente llegará más a los jóvenes, pero los adultos que quieran echar un vistazo a su pasado dejando prejuicios en la puerta del teatro, también pasarán un buen rato rememorando lo que, tal vez, les sucedió a ellos hace ya algunas décadas.