Este miércoles se cumplirá un año de la mudanza del alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, desde su anterior despacho en la Casa de la Villa hasta la sede actual del Gobierno municipal, en el Palacio de Telecomunicaciones de la plaza de Cibeles, sin que haya cejado la polémica sobre estas obras.
La oposición (PSOE e IU) sigue criticando, un año después, la cantidad que se invertirá en la remodelación -19,5 millones de euros en 2009, que suponen el 20 por ciento del presupuesto total para equipamientos, según denunció IU-.

En los últimos doce meses no todo ha sido un camino de rosas para el nuevo hogar del Ejecutivo madrileño. En primer lugar, el traslado levantó duras críticas de PSOE e IU, que no entendían cómo Ruiz-Gallardón podía gastar "más de 440 millones de euros en este objetivo, el triple de la inversión para los distritos más desfavorecidos" en las cuentas de 2008 (132 millones), según el Grupo Municipal de Izquierda Unida.
Los socialistas compartían este punto de vista, criticando que "este gasto indecente no corresponde a ninguna demanda ciudadana ni va a resolver ninguna de las necesidades prioritarias que tienen los madrileños", y considerando la intervención "ineficaz" porque "la remodelación de los inmuebles que albergan el Consistorio desde hace cuatro siglos habría bastado".
Oscurantismo
Además, ambos grupos reprocharon el "oscurantismo" con el que, a su juicio, se realizó toda la mudanza, ya que no fueron informados ni sobre los plazos ni sobre el proyecto. "El alcalde se ha mudado con la misma prisa que si no hubiera pagado el alquiler", llegó a decir el portavoz de IU, Ángel Pérez.
Doce meses después, la presentación de los presupuestos para 2009 volvió a avivar la chispa, ya que en el apartado de inversiones en equipamientos públicos, una de las más afectadas por el anuncio de paralización de proyectos a causa de la crisis económica, 19,5 millones de euros del total -99,73 millones- irán destinados a la segunda fase de reforma de Cibeles.
Así, a principios de 2009 se finalizará, previsiblemente, con el traslado y las obras en la parte abierta terminarán en primavera, aunque las obras no concluirán de manera definitiva hasta finales del año próximo o principios de 2010, cuando podrán comenzar a celebrarse los Plenos en el Palacio de Telecomunicaciones.
Sin embargo, pese a todas las críticas y las peticiones de rectificación, Ruiz-Gallardón se mudó a su nuevo despacho, ubicado en la planta cuarta y con vistas a la plaza de Cibeles, por un lado, y a la calle de Alcalá y la Casa de América, por el otro.
Minimalismo
La superficie de la oficina es de unos 80 metros cuadrados, y en su decoración predominan los motivos minimalistas y los colores claros, tanto en el mobiliario como en los sofás y las paredes, que están adornadas por su parte con un cuadro de generosas dimensiones frente a su mesa. Aparte de esto, sólo hay una lámpara metálica de pie y unos sofás con una mesa de centro.
En el mismo piso se encuentran la Sala de Juntas de Gobierno, también en colores claros, amplios sillones y una larga mesa flanqueada por varios cuadros de temática modernista; el Salón Institucional, y el Salón de Actos, en el que predominan la madera y el vidrio.
En total, las nuevas dependencias municipales, en las que de momento sólo están el alcalde, la Vicealcaldía, las áreas de Estudios, Coordinación Institucional y Coordinación Territorial, y la Dirección General de Medios, ocupan una superficie de 65.000 metros cuadrados repartidos por siete plantas y un patio interior. Dos terceras partes del espacio estará reservado para usos culturales en los que puedan participar los ciudadanos de manera gratuita.