Construir edificios eficientes energéticamente y al servicio del ciudadano. Este es el objetivo para el que trabaja el Ayuntamiento de Madrid a través de los Proyectos de Innovación Residencial de la Empresa Municipal de la Vivienda y suelo. Así lo afirmó la directora de este departamento, Ana Iglesias, en el marco de las VI Jornadas de Medio Ambiente y Desarrollo Sostenible en el Periodismo Local, organizadas por Madridiario, en las que presentó varios ejemplos de cómo los edificios son un instrumento fundamental a la hora de conseguir una ciudad más sostenible.
El edificio Sunrise, situado en la calle de Almonte del PAU de Vallecas ahorra para sus vecinos un 40 por ciento de energía. Iglesias aprovechó su intervención en la ponencia ‘Ahorro energético en la construcción’ para desvelar algunos de sus secretos. En primer lugar, su fachada norte ha reducido sus ventanas respecto a las orientadas al Sur, Este y Oeste que están protegidas con persianas móviles. El edificio es capaz de eliminar el calor residual a través de un sistema de ventilación a base de rejillas fijadas a la fachada.
Además, en el exterior, una serie de pequeños jardines de plantas autóctonas aíslan térmicamente los techos y ayudan a mantener una temperatura constante. Climatizadores hídricos que utilizan el agua para combatir el calor, cisternas de bajo consumo o chimeneas de ventilación natural que emplean el “efecto corriente” que se produce cuando se abren ventanas opuestas, son algunos de los ingeniosos mecanismos para combatir el despilfarro energético.
Según la directora, es un buen momento para el desarrollo de este tipo de edificios ya que “desde 2005, las tres administraciones, por primera vez, dan ayudas a la sostenibilidad: 6.000 euros del Ministerio, 6.500 de la Comunidad de Madrid y el Ayuntamiento, entre 12.500 y 21.000 euros. Además hay ayudas especiales de la Consejería de Economía y Hacienda para mejorar la envolvente de los edificios como las cubierta, fachada y patios”, añadió.
En la misma línea, destacó la aprobación en 2006 de un nuevo Código Técnico que exige a los edificios ya existentes y de más de 1.000 metros cuadrados, que renueven más del 25 por ciento de sus cerramientos, a obtener un Certificado de Eficiencia Energética. Una regulación de la que Iglesias lamentó que queden exentos los monumentos.
Y es que, según la directora, rehabilitar es un 60 por ciento más sostenible que construir. Como ejemplo presentó la construcción Green Building, en San Cristóbal de los Ángeles.
En esta antigua corrala, la climatización de las viviendas se obtiene en un 80 por ciento gracias a que edificio actúa como un acumulador de radiación solar, quedando protegido del sobrecalentamiento en los meses calurosos. El hueco de los retretes ha dado paso a un ascensor para los vecinos.
Vidrios de los que fácilmente se elimina la suciedad, el yeso comercializado por BASF –consistente en celdillas de cera que aumentan y bajan la temperatura- o diversas aplicaciones de domótica anticipan el camino que seguirá el diseño de los edificios ‘verdes’ del futuro.