SAN ISIDRO
25/05/2018@08:51:11
A tal señor, tal honor. En una de sus mejores tardes en esa plaza que tanto le exige, con razón, El Juli bordó el toreo moderno con ‘Licenciado’, un gran toro de Alcurrucén, que no merecía el feo espadazo de muerte, a la vez responsable de que el coletudo sólo echara una oreja en su esportón. Dicho lo cual, hay que criticar duramente que el resto del mano a mano fuera un fiasco por la pésima presencia y escaso juego de los flojísimos bureles, salvo el sexto, elegidos para el mismo. Una vergüenza y una tomadura de pelo, que no permitió más lucimiento al propio Julián ni a un Ginés Marín que anduvo espesote.