Barbadillo está a la espera de sentencia por su gestión en Campo de las Naciones
Por MDO
martes 08 de julio de 2008, 00:00h
Actualizado: 08/07/2008 14:56h
El Tribunal de Cuentas dejó visto para sentencia este lunes el proceso contra el ex consejero delegado de Campo de las Naciones, Jorge Barbadillo, por las supuestas irregularidades cometidas en la gestión de esta empresa pública entre 1999 y 2003, según informa El Mundo.
El Consistorio reclama a Barbadillo más de 443.000 euros por los gastos sin factura de sus dos tarjetas, por sus viajes por todo el mundo, por las gratificaciones sin justificar a algunos trabajadores y por las obras que se salieron de presupuesto.
El proceso ya estaba concluido desde hacía varios meses, pero el fallecimiento del responsable que llevaba el caso en el Tribunal de Cuentas hizo que se retrasara la vista y que tuvieran que volver a comparecer los testigos. Según informa el periódico El Mundo, el lunes declararon varios de los colaboradores de Barbadillo durante la etapa que está siendo investigada (desde 1999 hasta 2003), algunos de los cuales siguen aún trabajando para Espacios y Congresos.
La mayoría de las preguntas del abogado municipal y del fiscal pretendían saber qué ocurrió en aquellos viajes realizados por la empresa en los que hay gastos injustificados e injustificables. Por su parte, la defensa de Barbadillo trató de poner en valor la gestión del ex alto cargo y de asegurar que las primeras auditorías no mostraron ningún desbarajuste financiero hasta que intervino el Consistorio.
"¿Viajó usted a Helsinki? ¿Y a Hong Kong? ¿Y a Roma? ¿Y a Nueva York? ¿Y a Río de Janeiro? ¿Y a Puerto Banús? ¿Y a Nueva Delhi?", fueron algunas de las preguntas del abogado del Ayuntamiento al entonces director de Servicios de Campo de las Naciones. A todos estos destinos, y a más que fueron saliendo en las distintas declaraciones, se desplazó una delegación de la citada empresa pública, según explica El Mundo.
"A Ciudad del Cabo fuimos a una reunión de palacios, pero no sabría decirle más. A Cancún y a Miami Beach, de promoción", respondió el testigo, sin concretar más. La directora comercial resultó más precisa: "fuimos a Cancún a un congreso y luego estuvimos en Miami un par de días. Allí, yo no asistí a ninguna reunión, no sé si existió alguna. Fue para hacer una escala".
Vuelos con escala
El Mundo afirma que nadie en la sala preguntó por qué la empresa nunca compraba vuelos directos a los lugares donde acudía su delegación. Los testigos reconocieron haber hecho escala en Viena camino de San Petersburgo (comiendo, según las facturas, en un restaurante de lujo), en Pompeya para ir a Roma (y "así dar una vuelta", según el fiscal) y en San Petersburgo camino de Helsinki (para negociar una supuesta cesión al Museo de la Ciudad, según el defensor).
Otra directiva de esta época reconoció sin más que viajó a Londres y a París con la excusa de ver los palacios de congresos de estas dos capitales, pero que ni siquiera llegó "a pisar las instalaciones". "De trabajo no hice nada. Me preguntaron si quería ir, era como un incentivo, como un regalo. Fuimos siete o nueve personas y cuatro o cinco sí trabajaron. El resto, de vacaciones".
Y todo a coste de la empresa municipal. Igual que las facturas que, según el informe de 2003 de la Intervención General, se pagaron "en restaurantes de lujo, en tiendas, en excursiones en barco, en helicópteros o en safaris fotográficos. Es difícil contabilizar estos gastos como de representación", dijo el fiscal.
Lo que, según El Mundo, no se ha hecho en la vista ha sido profundizar en los gastos concretos que aparecen en las dos tarjetas de crédito que, a cargo de Campo de las Naciones, manejaba Jorge Barbadillo. Más de 28.000 euros, con sus correspondientes intereses, le reclama el Ayuntamiento al ex consejero delegado por pagos con tarjeta que no tienen comprobante.