Aguirre salió a la puerta de la Real Casa de Correos, acompañada por el vicepresidente Ignacio González, a recibir a Francisco Camps, hombre de Mariano Rajoy y con el que, en principio, tenía previsto mantener una reunión de caracter institucional para tratar temas de transportes y agua entre otros.
La expectación es máxima después de que Rajoy invitase a quien quisiese -en referencia a Aguirre- a marcharse del Partido Popular e irse "al partido liberal", declaraciones que no han sentado nada bien en el entorno de la presidenta regional, que se declaró "sorprendida" por las mismas.
De hecho, se espera que, si no es esta mañana, sea esta noche (22 horas en Televisión Española) cuando Aguirre responda al actual líder del PP o anuncie definitivamente si se disputará o no la dirección del partido a Rajoy en el próximo Congreso Nacional de junio.
Más de 50 periodistas siguieron la entrada de Aguirre y Camps, que se saludaron cordialmente en la entrada entre una nube de flases y únicamente comentaron el estado de las obras de Sol y la gran expectación que despertaba su encuentro.
Quien sí se refirió a la pelea en el seno del PP fue el consejero de Transportes e Infraestructuras, Manuel Lamela, que aseguró que cada uno en el partido debe realizar su cometido y que Esperanza Aguirre es "un engranaje fundamental del PP".
Tras la reunión que en estos momentos mantienen en la sede del gobierno regional, Aguirre y Camps ofrecerán una rueda de prensa para explicar los acuerdos alcanzados y responderá a las preguntas de los periodistas