El comisario de Barajas niega que haya un coladero
jueves 31 de enero de 2008, 00:00h
Actualizado: 01/02/2008 10:54h
El comisario de Barajas, Carlos Salamanca, aseguró este jueves que el aeropuerto es seguro y que "no es ningún coladero", en respuesta al
reportaje emitido este martes por Telemadrid en el que una reportera conseguía entrar en España sin pasar por los controles de seguridad.
En el reportaje se vio cómo la periodista de la televisión pública madrileña pudo atravesar el pasado sábado una puerta de uso exclusivo para el personal del aeropuerto, que parece no cerrar bien, situada en la zona por donde transitan los ciudadanos de países no incluidos en el Acuerdo de Schengen.
Sin embargo, Salamanca negó que haya un coladero y garantizó que la Policía
está haciendo su trabajo. Ahora bien, no quiso hablar sobre la información de Telemadrid para evitar entrar en la polémica, que viene de lejos, ni aclarar si se va a cambiar la puerta o aumentar la seguridad en este lugar.
Entre las medidas de seguridad que aplica la Policía Nacional para garantizar que ningún extranjero entre en España sin permiso se encuentran el control de pasajeros a pie de pista en los viajes calientes y la fotocopia de la documentación de los mismos para evitar que se deshagan de ella y puedan ser deportados, la obligación para las compañías de certificar que los pasajeros que llegan a Barajas en tránsito embarcan efectivamente como estaba previsto o una sala de control de tránsito vigilada.
La información emitida el sábado por Telemadrid no contó con la colaboración de ningún policía, al contrario de lo que había pasado el 18 de diciembre cuando la reportera realizó el mismo reportaje acompañada de un policía uniformado, afiliado a la Confederación Española de Policía (CEP) y del portavoz de dicho sindicato, Rodrigo Gavilán, quienes facilitaron la apertura de la puerta supuestamente utilizada por los inmigrantes para colarse.
En ningún momento en esta primera información se dijo que hubiese ayuda policial ni se indicaba que las instrucciones recogidas en la nota que llevaba la redactora para salir del aeropuerto esquivando los controles habían sido redactadas por una banda internacional, desmantelada en julio de 2007. Según aseguró Telemadrid, con el segundo reportaje quería demostrar que la cuestión que denunciaba no era de formas sino de fondo.