Galapagar representa uno de los municipios más prósperos de la Comunidad de Madrid y, por extensión, de todo el país. Lo es en el imaginario colectivo y, además, así lo refrendan los datos, con una renta media por hogar que ronda los 50.000 euros, cerca de 17.000 por encima de la media española. La paradoja, sin embargo, denuncia la vecindad, es que se trata también de la ciudad -con una población superior a los 20.000 habitantes- que menos recursos destina al gasto social: apenas 34,22 euros por ciudadano.
Prueba de este "grave" debe en materia de servicios públicos, advierten desde la Asociación Ítaca, es la paralización y posterior suspensión definitiva, rescisión de contrato mediante, de las obras para la construcción del nuevo Centro de Servicios Sociales. Una infraestructura "muy necesaria para el común de la ciudadanía", que se quedaría, al menos por el momento, "sin una solución" a sus demandas.
"Han tapado el enorme agujero excavado delante del Centro de Salud de Galapagar, donde iba a construirse el nuevo Centro de Servicios Sociales, en el municipio que menos dinero destina a gasto social del Estado. La broma nos ha costado a los ciudadanos unos 360.000 euros -sumando los costes de redacción del proyecto, 200.000 euros, y otros gastos asociados al inicio de los trabajos- y quedarnos sin la posibilidad de tener un centro de Servicios Sociales en condiciones. El actual es diminuto y está en un antiguo almacén para herramientas de las brigadas municipales (...). Se dilapida dinero público en la no construcción de infraestructuras", resumen angustiados los vecinos en un comunicado remitido a Madridiario.
"Se dilapida dinero público en la no construcción de infraestructuras"
Y todo, lamentan, pese a que las obras comenzaron en abril del año pasado y en mayo, apenas un mes más tarde, el viceconsejero de Presidencia y Administración Local de la Comunidad, José Antonio Sánchez, acudía al lugar para inaugurarlas de manera oficial. Un anuncio a bombo y platillo que no impidió su paralización tan solo medio año después, en noviembre, "tras haber realizado un enorme agujero de 2.000 metros cuadrados y comenzado incluso la cimentación del edificio".
El origen del freno al proyecto radica, acorde a la exposición de Ítaca, en los "problemas técnicos" trasladados por la UTE adjudicataria, Cotodisa. Una serie de imprevistos que terminarían por forzar un incremento presupuestario próximo al millón y medio de euros. O lo que es igual, un "sobrecoste del 40 por ciento" si se compara con el montante dado a conocer en origen, por encima de los cuatro millones de euros
Foco Popular sobre la mala praxis socialista
La versión oficial, la del equipo de Gobierno de Galapagar, comandado por el PP de Carla Greciano, eleva aún más la cuantía de la discordia, lo que habría terminado por forzarles a tomar "la decisión más responsable", la suspensión.
"Desde el Ayuntamiento de Galapagar hemos alcanzado un acuerdo para la rescisión del contrato de obras de construcción del edificio dado que este proyecto ha dado muchos problemas desde el inicio (...). Las últimas subidas del precio de los materiales han hecho prácticamente inviable el poder ejecutarlo. La constructora está pidiendo un incremento del coste cercano al 60 o 70 por ciento, lo que hace inviable construir un edificio que se nos iba a ir a prácticamente a los siete millones de euros", explica el primer teniente de alcalde de la localidad, Ángel Camacho, en declaraciones a este digital.
Además, los populares ponen el foco sobre la mala praxis del Ejecutivo anterior, el del socialista Alberto Gómez, responsable último de la vigente encrucijada al haberlo mantenido "dos años en el cajón". Un escenario, en definitiva, que bien "se podría haber evitado con una gestión más rápida y eficaz".
Desde la oposición, claro, visión diametralmente opuesta. Y es que, garantizan al unísono las diferentes fuerzas que la conforman, tanto la modificación del proyecto para incluir entre los servicios ofrecidos en el edificio una ludoteca y una biblioteca, como la licitación y la elección de la empresa adjudicataria "la hace el PP". Así, la verdadera intención que subyace tras la cancelación, sospechan, no sería otra que la necesidad de financiación extra para otros proyectos más interesantes a ojos del equipo de Gobierno: la construcción de un museo taurino y el campo de fútbol de Parquelagos.
¿Y ahora qué?
Consultado por el futuro próximo del lugar y, en general, de las inversiones aprobadas, Camacho, quien también ejerce como concejal de Urbanismo, Ordenación del territorio y Movilidad, asegura que todo su equipo continúa trabajando para que los acuerdos alcanzados con la Comunidad de Madrid no caigan en saco roto: "Este proyecto se financiaba a través del Programa de Inversión Regional (PIR) 2022-2026 y lo que estamos haciendo ahora es mantener reuniones y negociaciones con la Comunidad para no perder este dinero, que es muy necesario, y poder así destinarlo a seguir invirtiendo en infraestructuras dentro del término municipal que todos los vecinos nos vienen demandando".
De hecho, la misma parcela bien podría destinarse a un nuevo cometido próximamente. Y es que dentro del acuerdo alcanzado, la constructora debía "devolver la parcela a su estado original" para "garantizar la seguridad del entorno, así como recuperar las plazas de aparcamiento del centro de salud para que esta paralización no suponga más problemas para todos los vecinos".
Explicaciones que no convencen
Fuera como fuese, y aunque la resolución suponga, en palabras de los mismos vecinos, una suerte de "remedio al estado de abandono" y al "peligro" que representaba la excavación en ciernes, "con una caída de más de diez metros" separada por "una simple valla metálica protectora" y "en una calzada muy estrecha" donde, para más inri, "los coches tenían que maniobrar para salir del aparcamiento del Centro de Salud", las explicaciones ofrecidas por el Ejecutivo local no terminan de convencer a la ciudadanía, harta del "despilfarro".
"Estamos indignados y sorprendidos, como cualquier otro vecino o vecina de la localidad, de ver cómo se derrocha el dinero público, ya que, aunque el 95 por ciento lo ponía la Comunidad de Madrid a través del PIR, el otro cinco por ciento corría a cargo de las arcas municipales. Son más de 360.000 euros enterrados. Y ya es la segunda vez que esto ocurre cuando se trata de construir infraestructuras en el municipio", replican al respecto desde la Asociación Ítaca.
Los antecedentes a los que alude la plataforma hacen referencia a la construcción, finalmente caída en desgracia, de la piscina municipal de la mano de la compañía Unika: "También hicieron el agujero, después pidieron más dinero para continuar la obra y, finalmente, se volvió a llenar de tierra el hueco".
"No entendemos cómo es posible que la obra se adjudicara a una empresa con el historial de Cotodisa"
"No entendemos cómo se hacen las licitaciones de obra y cómo es posible que esta se adjudicara a una empresa con el historial de Cotodisa" pues en el pasado "ya paralizó obras similares en los municipios de Gijón, Getafe, Soria, Logroño y Benavente tras no conseguir que le aprobaran sobrecostes", acumulando incluso "varias denuncias por retrasos en las entregas", sentencian entre la incredulidad y la indignación.