La gran cruz instalada en la plaza de Lima con motivo de la vigilia presidida por el Papa León XIV permanecerá en la capital. Así lo ha anunciado este lunes el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida, una decisión que llega apenas unos días después de que la asociación HazteOír impulsara una campaña de recogida de firmas para reclamar que este símbolo religioso se conservara de forma permanente como recuerdo de la histórica visita papal.
"La cruz se queda", ha afirmado el regidor madrileño durante la recepción celebrada en el Palacio de Cibeles con representantes de las entidades que participaron en la organización del viaje apostólico del Pontífice. Martínez-Almeida ha defendido la estructura, de unos 25 metros de altura, como "un regalo muy especial" de la Archidiócesis de Madrid y ha asegurado que el Ayuntamiento trabaja para encontrar su ubicación definitiva.
Aunque la cruz fue retirada la semana pasada dentro de las labores de desmontaje de los escenarios instalados para la visita de León XIV, el Consistorio estudia ahora volver a colocarla de forma permanente. La opción preferente es la propia plaza de Lima, si los informes técnicos lo permiten."Tiene todo el sentido que se quede en la propia plaza de Lima. Esperamos que podamos hacerlo; si no, tendrá otro lugar en Madrid. Estamos estudiando las características técnicas del terreno, un análisis preliminar nos dice que es posible pero queremos desde luego que se den todos los condicionantes para que la cruz se pueda instalar con las debidas condiciones de seguridad", ha explicado en declaraciones a los medios.
En todo caso, tal y como ha especificado el regidor, "será testimonio permanente de unos días inolvidables que pasamos en esta ciudad, así como de las raíces cristianas de Madrid y de la sociedad madrileña".
La decisión coincide con la petición formulada por HazteOír, que había solicitado formalmente al Ayuntamiento la conservación de la cruz y entregó en el registro municipal más de 45.000 firmas de apoyo. La campaña defendía que el monumento constituye "un símbolo poderoso de nuestra fe" y un reconocimiento a la identidad histórica y cultural de Madrid.
Tras conocerse el desmontaje de la estructura, la organización presentó un escrito en el que pedía mantener la cruz en la plaza de Lima o, en su defecto, trasladarla a un lugar próximo al enclave donde se celebró la vigilia con miles de jóvenes. Al final, la propuesta ha encontrado respaldo en el Gobierno municipal.
La cruz formará parte de las huellas permanentes que dejará la visita del Pontífice a Madrid, aunque no será la única. Durante la rueda de prensa de balance de los actos celebrados en la capital, Martínez-Almeida ya adelantó la intención del Ayuntamiento de impulsar algún recuerdo estable de este acontecimiento histórico en el espacio público.
En este sentido, el Consistorio estudia distintas alternativas para conmemorar la presencia de León XIV mediante elementos visibles y permanentes en la ciudad. Además, el Gobierno municipal trabaja también en homenajes institucionales a Benedicto XVI y Francisco, con el objetivo de reconocer a los tres papas que han mantenido "una relación especial" con Madrid en las últimas décadas.
Un regalo navideño
Por otro lado, Almeida ha anunciado "otro regalo" para los madrileños, un concierto en Navidad del 'Coro Familiar Los Mil', que ha puesto banda sonora al viaje del Pontífice a la capital.
"Qué pena sería que en la programación de Navidad este coro no pudiera actuar cantando villancicos para todos los madrileños", ha señalado el primer edil sobre esta agrupación que integra a más de 80 músicos y más de 100 bailarines.