Médicos de 27 especialidades pertenecientes a 14 hospitales públicos de la Comunidad de Madrid han comunicado su decisión de dejar de realizar las denominadas peonadas a partir del próximo 1 de junio. Se trata de las horas extraordinarias de tarde que, en muchos centros, resultan clave para reducir las listas de espera quirúrgicas y de consultas.
La iniciativa, impulsada inicialmente por especialistas en Anestesiología y Reanimación del Hospital 12 de Octubre, se ha ido extendiendo a otros servicios y centros hasta sumar, según el sindicato Amyts, una amplia representación de profesionales en distintas áreas hospitalarias de la región.
Los médicos justifican esta medida en la falta de avances en las negociaciones con la Administración en el marco del conflicto abierto por un Estatuto Marco específico para el colectivo. Consideran que la decisión responde a la ausencia de respuesta a sus reivindicaciones tras meses de movilizaciones y protestas.
Quedan fuera de esta suspensión las guardias localizadas y los trasplantes, al tratarse de actividades asistenciales que no se pueden encajar en la jornada ordinaria y que resultan esenciales para la atención de los pacientes.
Desde Amyts, su secretaria general, Ángela Hernández, ha trasladado el respaldo del sindicato a esta medida de presión y ha señalado que los llamados pactos de gestión o peonadas están “bastante mal” remunerados y se utilizan para intentar aliviar las listas de espera.
En paralelo, la Consejería de Sanidad ha advertido del impacto que podría tener esta decisión en la actividad asistencial, estimando que durante los días de movilización ya se han dejado de realizar más de 210.000 consultas y unas 10.500 intervenciones quirúrgicas. La titular del área, Fátima Matute, ha reclamado al Ministerio de Sanidad una solución urgente al conflicto y ha criticado la falta de avances en la negociación estatal.
Los facultativos, por su parte, han reiterado a través de Amyts su respaldo a los profesionales implicados y mantienen su petición de apertura inmediata de una mesa de negociación autonómica específica, con capacidad real para alcanzar acuerdos. También reclaman un calendario concreto para abordar sus demandas, entre las que figuran la creación de un Estatuto propio para médicos, la mejora de las condiciones laborales, la reducción de la jornada a 35 horas semanales y una subida de la retribución de las guardias.
Asimismo, exigen limitar la temporalidad, aumentar el salario base en función de la formación y responsabilidad y avanzar hacia un modelo en el que las guardias sean voluntarias en un plazo de cinco años. El colectivo plantea además la creación de una comisión de seguimiento y un compromiso institucional de apoyo al Estatuto Médico a nivel estatal.