www.madridiario.es
Manuel Fernández, fundador de Dorsia: “No hay nada malo en cuidarse y sentirse bien”

Manuel Fernández, fundador de Dorsia: “No hay nada malo en cuidarse y sentirse bien”

Por MDO
martes 21 de abril de 2026, 11:51h
  • José Manuel Fernández Navarro reivindica el cuidado personal como una decisión legítima vinculada a la salud y lidera la expansión de una red de 120 clínicas en un mercado impulsado por el cambio cultural y el auge del bienestar.

Durante años, la medicina estética vivió entre susurros. Era un sector en crecimiento, pero aún rodeado de cierto pudor social. Hoy, el discurso ha cambiado. José Manuel Fernández Navarro, fundador de Dorsia junto a su hermano Jorge Fernández Navarro, ha sido uno de los protagonistas de esa transformación cultural que ha llevado el cuidado personal del terreno de la vanidad al ámbito de la salud y el bienestar integral. Su planteamiento ha sido claro desde el inicio: normalizar, profesionalizar y aportar transparencia a un mercado que necesitaba orden empresarial y visión a largo plazo.

Con más de dos décadas de trayectoria, ha consolidado una red de 120 clínicas y un modelo que combina medicina estética y cirugía con un enfoque de recurrencia y fidelización. Pero más allá de las cifras —80.000 procedimientos anuales, de los cuales 16.000 son quirúrgicos—, su discurso insiste en una idea sencilla: invertir en uno mismo no es superficialidad, es una decisión legítima vinculada a la autoestima y a la calidad de vida.

La normalización del cuidado personal por parte del fundador de Dorsia

Desde sus inicios, Manuel Fernández apostó por dar transparencia a un sector que tradicionalmente había operado con discreción. En su visión, el problema nunca fue la demanda, sino el estigma. “No hay nada malo en cuidarse y sentirse bien”, resume, convencido de que el cambio cultural era inevitable. La clave estaba en trasladar el mensaje de que la medicina estética forma parte del concepto amplio de salud.

La compañía nació con esa vocación de orden empresarial y de profesionalización. Entendió pronto que para crecer no bastaba con ofrecer tratamientos; era necesario construir una marca sólida, homogénea y con estándares clínicos claros. Esa estructura ha permitido evolucionar hacia un modelo rentable y estable, donde el cliente no realiza una visita puntual, sino que establece una relación de largo recorrido.

El fenómeno del bienestar, que ya venía creciendo antes de 2020, encontró en la pandemia un acelerador inesperado. La crisis sanitaria reforzó el interés por la salud física y mental, y consolidó la idea de que el bienestar personal es una inversión prioritaria frente a otros consumos más materiales. En ese contexto, se experimentó un impulso adicional en tratamientos no quirúrgicos como el bótox o el ácido hialurónico, mientras que la cirugía estética mantuvo un crecimiento más moderado.

El aumento de pecho continúa siendo uno de los procedimientos más demandados por mujeres, mientras que entre los hombres destacan la blefaroplastia, la liposucción o los microinjertos capilares. En conjunto, la actividad refleja un sector dinámico, donde el precio medio ronda los 2.500 euros por tratamiento, combinando medicina y cirugía estética. Estos datos no solo evidencian crecimiento económico, sino una transformación social más profunda: la desaparición de la vergüenza asociada al cuidado estético.

Un modelo empresarial basado en recurrencia

El éxito no se explica únicamente por la tendencia de mercado. El modelo ha sido diseñado para generar recurrencia. Muchos tratamientos tienen una duración limitada —alrededor de seis meses en el caso de determinados rellenos— lo que fomenta la continuidad en el tiempo. La relación con el paciente no termina tras una intervención, sino que se proyecta a lo largo de los años.

La expansión también ha sido estratégica. Con una franquicia valorada en torno a 300.000 euros, el acceso a la red exige algo más que capacidad financiera. El perfil buscado es el de un ejecutivo alineado con el modelo, cómodo en el sector y comprometido con la marca. Si la selección es adecuada, los resultados pueden comenzar a apreciarse a partir del segundo año, una vez superada la fase inicial de implantación.

Atraer talento sanitario en un contexto de alta demanda, tanto en el ámbito público como privado, es otro de los desafíos. Se han impulsado fórmulas de copropiedad y planes de desarrollo profesional que permiten ofrecer un proyecto de futuro a médicos y especialistas. Esta apuesta por el equipo refuerza la cohesión interna y consolida el crecimiento sostenido.

De la estética al bienestar integral

La visión empresarial no se ha limitado al ámbito estético. En los últimos años, la estrategia se ha ampliado hacia áreas tradicionalmente invisibilizadas, como la salud sexual masculina o la salud mental. La apertura de clínicas especializadas en salud sexual a pie de calle responde a una voluntad clara: eliminar dramatismos y tabúes, y tratar estas cuestiones desde la normalidad sanitaria.

El razonamiento es coherente con la filosofía inicial. Si cuidamos la alimentación y practicamos deporte, también resulta lógico atender la esfera emocional y sexual como parte del bienestar global. El envejecimiento de la población y el aumento de la longevidad refuerzan esta tendencia: no se trata solo de vivir más años, sino de vivirlos con calidad.

En este sentido, el sector continuará creciendo a escala internacional. La combinación de mayor esperanza de vida, superación de prejuicios y profesionalización empresarial crea un escenario favorable. Tras veinte años de trayectoria, la compañía se posiciona como un actor consolidado en un mercado en expansión.

Lejos de plantear la estética como un lujo frívolo, el enfoque insiste en la responsabilidad y la salud. La evolución del proyecto refleja una transformación cultural más amplia: la aceptación de que el cuidado personal forma parte de una vida plena. Y en esa normalización, el liderazgo de Manuel Fernández Navarro ha sido determinante para convertir una necesidad latente en un proyecto empresarial sólido y sostenido en el tiempo.

Fuente:

https://cincodias.elpais.com/cincodias/2022/02/18/fortunas/1645215043_482646.html