En esta segunda jornada de huelga indefinida, trabajadoras y trabajadores de las escuelas infantiles de la Comunidad de Madrid, mayoritariamente mujeres, volvieron a concentrarse frente a la Consejería de Educación, Ciencia y Universidades para reclamar mejoras salariales, la incorporación de la pareja educativa en los centros y la reducción de ratios.
Durante la protesta, los profesionales corearon mensajes como “Hasta los ovarios de sueldos precarios” y “El 0-3 no llega a fin de mes”, mientras vestían camisetas amarillas —color que simboliza la infancia— y acompañaban sus reivindicaciones con caceroladas.
Convocada por la Plataforma Laboral de Escuelas Infantiles y CGT, la movilización denuncia la “falta de atención institucional” hacia el primer ciclo de Educación Infantil, de 0 a 3 años, y dirige sus demandas al Gobierno central, la Comunidad y el Ayuntamiento de Madrid. La huelga, apoyada también por CC.OO y UGT, se mantendrá “el tiempo que sea necesario” hasta conseguir mejoras que “permitan garantizar una educación de calidad”.
En esta ocasión, las reclamaciones se centraron en la Consejería que lidera Mercedes Zarzalejo, ya que los profesionales consideran que “tienen la potestad de hacer bajada de ratios, incluir la pareja educativa, mejorar sus salarios e incrementar los recursos para la atención a la diversidad”.
La Plataforma califica de "éxito" la convocatoria
Rosa Marín, portavoz de la Plataforma, calificó de “éxito” la convocatoria, destacando que “se han unido todos los modelos de gestión y se han movilizado todas las compañeras” sin depender “de los sindicatos mayoritarios”. Este martes, el colectivo se concentró frente al Ministerio de Educación para exigir la inclusión del sector en la nueva ley educativa. Durante esa reunión, la ministra Milagros Tolón se comprometió a incorporar el 0-3 en la normativa: “Fue muy fructífera porque tenemos su compromiso de incluir en la nueva normativa al 0-3. La semana que viene nos reunimos para ver cómo podemos hacerlo, así que genial. Se ha visto que hay esa unión y que juntas somos más fuertes”, defendió Marín.
Actualmente, la Plataforma solicita a la consejera “un plan con mejoras” que incluya reconocimiento de categorías profesionales, más recursos materiales, mantenimiento de infraestructuras y un calendario escolar “acorde a las necesidades de la primera infancia”. “Mercedes Zarzalejo, te invito a que nos llames a reunirnos y a ver cómo podemos mejorar porque estamos deseando volver a las aulas. La Consejería tiene toda la potestad para llevar a cabo estas reclamaciones”, insistió Marín.
El último encuentro entre la Comunidad y la Plataforma se celebró hace pocos días. Desde el Gobierno regional aseguraron que “reconocen y valoran” el trabajo de estos profesionales e instaron a sindicatos y patronales al “diálogo” para avanzar en el convenio colectivo.
La oposición al Ayuntamiento señala a Almeida
Mientras tanto, Más Madrid y el PSOE han reclamado al alcalde, José Luis Martínez-Almeida, que se reúna con los trabajadores. Rita Maestre criticó que Almeida “va de feria inmobiliaria en Cannes a la Fórmula 1, de sarao en sarao, pero no tiene un momento para reunirse con estas trabajadoras. Tampoco ha tenido un momento para poner en marcha contratos nuevos que garanticen las condiciones laborales que ellas mismas ya habían conseguido”.
"No tiene un momento para reunirse con estas trabajadoras"
Maestre calificó de “intolerable” que quienes cuidan a las personas “más frágiles y vulnerables” de la ciudad y de la Comunidad tengan “ratios de 20 niñas por aula, 8 bebés de menos de un año por aula, 14 de entre 1 y 2 años, además de cobrar un poquito más del salario mínimo interprofesional”. Según la portavoz, “esto se debe a una decisión política del Partido Popular porque hoy Almeida e Isabel Díaz Ayuso podrían decidir aplicarles las subidas salariales que ellas ya han negociado y que se merecen desde hace demasiado tiempo”.
Por ello, reclamó al Gobierno municipal que “deje de vender la ciudad y los servicios públicos a los ricos y que pague lo que les debe de forma inmediata” y exigió “no prorrogar un solo contrato más y que ponga en marcha pliegos nuevos que garanticen la subida salarial”. Criticó que Almeida prorrogara los contratos de escuelas infantiles externalizadas, manteniendo así “a las trabajadoras de las escuelas infantiles en torno al salario mínimo interprofesional”.
Maroto resalta la actitud de la ministra
Desde el PSOE, Reyes Maroto mostró su respaldo a las profesionales del 0 a 3 años, que “no piden privilegios, sino respeto y condiciones dignas”. La edil recordó que las trabajadoras “están sometidas a falta de recursos, precariedad y a ratios abusivas”, y lamentó que “la única puerta que esté cerrada en estos momentos es la del Ayuntamiento de Madrid”.
Maroto valoró positivamente la reunión con la ministra, que evidenció “el talante de negociador y de apoyo del Ministerio de Educación ante las reclamaciones de esas profesionales”, y reclamó al alcalde que también reciba a los trabajadores de forma inmediata: “Espero que atienda sus peticiones y que humanice una etapa educativa que es fundamental”.
El diputado autonómico Esteban Álvarez definió la huelga como “un ejemplo del Madrid de Ayuso, un lugar muy bonito para la foto y la propaganda, pero muy duro para vivir”, y denunció que “esto lo sufren las familias que no encuentran plaza para sus hijos y las educadoras que se encuentran con unos salarios absolutamente indignos y unas condiciones laborales pésimas. La educación infantil es un laberinto y un negocio cuando en realidad es un derecho”.