En la misma tónica de los últimos años, las feministas volverán a marchar divididas este domingo 8 de marzo, Día Internacional de la Mujer. En esta ocasión, Madrid acogerá dos manifestaciones separadas que partirán a la misma hora, a las 12.00 horas.
Por un lado, la del Movimiento Feminista de Madrid (MFM) –las abolicionistas– que avanzarán desde Cibeles hacia la Plaza de España bajo dos lemas: 'Frente a la barbarie patriarcal, feminismo internacionalista' y 'Ni veladas, ni explotadas, ni prostituidas'.
De forma paralela, las feministas de la Comisión 8M –defensoras de la Ley Trans– partirán desde Atocha hasta el metro de Sevilla bajo el lema 'Feministas Antifascistas. Somos más. En todas partes'. Aunque con puntos compartidos, estas últimas consideran que “prohibir no es proteger”.
Movimiento Feminista de Madrid, contra el velo y la prostitución
Las feministas abolicionistas de MFM convocan a “las mujeres y a toda la ciudadanía a manifestarse frente a la barbarie patriarcal de las guerras, genocidios y masacres contra la población”. La época actual –dicen– es “una de las más violentas de las últimas décadas” y que ha tomado “la forma de regímenes de apartheid y discriminación contra mujeres y niñas”.
Una realidad que, según ellas, sufren “millones de mujeres” tanto en el ámbito público como en el privado: “porque la barbarie patriarcal está también en el interior de las casas”. En este sentido, recuerdan que al menos 20 países permiten el matrimonio forzado de niñas, y que en Afganistán “las mujeres no pueden, estudiar, trabajar, cantar, hablar…”.
📢MANIFESTACIÓN ♀️ #8MABOLICIONISTA EN MADRID 🗓️8/3/26 12H📍DE CIBELES A PLAZA DE ESPAÑA Frente a la barbarie patriarcal, feminismo internacionalista ¡Ni veladas, ni explotadas, ni prostituidas! ¡Únete al 8 de marzo que lucha por nosotras, las mujeres!#FeminismoOBarbariepic.twitter.com/Y7vGsm1OY7
Además, hacen un llamamiento en “oposición al avance de la ultraderecha que niega la necesidad de luchar contra esta violencia y promueve el desmantelamiento de los sistemas públicos para el negocio capitalista”. El Movimiento Feminista de Madrid, considera “necesario frenar sus expectativas y por ello defendemos lo público como garantía para la igualdad de oportunidades y el derecho a una vida digna. La vida digna para todas es incompatible con la privatización, los recortes y la mercantilización de nuestros derechos”.
Frente a ello, concluyen, “el feminismo, como movimiento internacionalista, se alza con la fuerza de décadas de lucha y el impulso de miles de mujeres en el mundo que protagonizan las marchas del 8 de marzo, por ellas mismas y por todas las que no pueden hoy hacerlo”.
Comisión 8M: "Prohibir no es proteger"
Las feministas “antifascistas” de la Comisión 8M también han difundido un manifiesto de marcado carácter internacionalista, pues se declaran “frente al poder y sus privilegios, los genocidios en marcha, la persecución a las personas migrantes, el colonialismo extractivista, las violencias machistas y el rearme patriarcal”.
Desde Comisión 8M, dicen enfrentarse a “un puñado de mierdas tristes que va a quemar el planeta para ganar aún más poder y dinero” y que “en lugar de cuidar la Tierra, sueñan con vivir en Marte o en un búnker”. A juicio de las feministas, estos gobiernan para “inaugurar chiringuitos, para dar medallas o para vender gorras”, e “invaden y masacran para especular con complejos vacacionales”.
💜 MANIFIESTO 8M 2026 💜
Feministas antifascistas. Somos más. En todas partes.
En el manifiesto difundido también muestran preocupación por los servicios públicos, la cuestión de la vivienda, o el deterioro del medio ambiente y los casos de violencia de género: “Nos da miedo enfermar y no tener pediatra, ni cita ni accesibilidad; que las pruebas tarden meses, que se pierdan. Nos da miedo no tener un techo, que el alquiler nos coma el sueldo y el trabajo la vida (...) Nos asusta presenciar la extinción del planeta. Nos da miedo la hostilidad en las calles y la violencia en las redes (...) las agresiones, el acoso, los feminicidios (...) Tenemos miedo y también rabia y por eso luchamos”.
"Tenemos miedo y también rabia y por eso luchamos”
En el plano regional, la Comisión 8M “no olvida las 7.291 personas mayores muertas en las residencias de la Comunidad de Madrid”, y “rechazan la mercantilización voraz y la institucionalización como respuesta única”.
Frente a estas y otras cuestiones que señalan, las feministas “antifascistas” proclaman el “somos más”, y relucen su diferencia fundamental con las abolicionistas de MFM: “No consentiremos que ninguna ley ni gobierno, ni partido, sea del signo que sea, nos tutele, nos ningunee, ignore nuestras voces. Prohibir no es proteger”.
Comisión 8M concluirá su marcha co un “tardeo feminista” con el que “ocupar colectivamente el centro de la ciudad”. El evento contará con actuaciones musicales y sesiones de DJ.
Un 8M lejos de su techo histórico
El seguimiento del 8M en Madrid ha ido perdiendo seguimiento de forma progresiva desde su momento álgido en las ediciones de 2018 y 2019. Un fenómeno que no ha arreglado –sino más bien lo contrario– el cisma que vive el movimiento desde hace unos años.
Las 34.500 personas en conjunto –según datos de Delegación del Gobierno– que se sumaron a las marchas en 2025 quedan lejos de las más de 55.000 que participaron en la de 2022, año en el que la manifestación se dividió por primera vez. Un número, de todos modos, aún más lejano a las alrededor de 300.000 que se contabilizaron en las marchas unitarias de 2018 y 2019.
La Comisión 8M aglutinó el año pasado a 25.000 personas, según la delegación del Gobierno (80.000, según las convocantes), mientras que el Movimiento Feminista de Madrid consiguió reunir a 9.500 (20.000 según las convocantes). A pesar de la prevalencia de las primeras, la Comisión 8M perdió alrededor de 5.000 fieles respecto al año 2024, mismo número de personas que se sumó a la marcha de las abolicionistas de MFM.