A sus 20 años, Guillermo Collado se está consolidando como una de las grandes promesas del pádel español. La prueba más reciente ha sido su victoria en el FIP Silver de Dubái junto a su dupla Pol Hernández con un contundente 6-1, 6-3 frente a la octava mejor pareja del mundo, Javier Garrido y Lucas Bergamini. Una semana en la que mostraron un nivel competitivo que se entiende como una declaración de intenciones de lo que está por venir en una temporada que apenas comienza.
“Ha sido un Silver distinto, porque en vez de durar tres días, ha durado toda la semana, y nos ha venido muy bien para poder preparar los partidos”, reconoce el joven en conversación con Madridiario. Haciendo balance sobre el torneo comenta: “Estoy muy contento con el nivel que hemos dado, sobre todo en la final. Pol ha jugado muy bien todo el torneo y yo he ido de menos a más”.
"Estoy muy contento con el nivel que hemos dado, sobre todo en la final"
El triunfo de Dubái no solo ha alimentado la confianza y la ambición de la dupla, también ha sumado puntos clave para el ranking, principal objetivo de los jugadores de esta disciplina. Collado sube dos puestos al número 39 del ranking mundial, acercándose a su objetivo para esta temporada de convertirse en una de las top 16 parejas del circuito. “Ahora que hay muchos más torneos más por delante, jugamos con más confianza”, asegura el joven jugador.
Tampoco ha sido un hecho aislado. El pasado fin de semana Collado conquistó también el FIP Silver Espoo en Finlandia junto a su dupla, Pol Hernández. En la final se impusieron a la pareja compuesta por Arroyo y Aguirre, consolidando su trayectoria y acercándose un paso más a los objetivos de ambos jugadores marcados para esta temporada.
Una obsesión desde pequeño
Nacido en Madrid, Collado se enganchó al pádel desde los cinco años, siguiendo los pasos de su padre en la pista. “Desde muy pequeño tenía claro que quería ser jugador profesional, a los diez u once años empecé a dedicarme al pádel a tiempo completo”, relata. Durante los años en los que vivió en Málaga ya comenzó su formación en academias hasta su regreso a Madrid en el Club de pádel M3, en el que entrena actualmente.
Compaginar la exigencia de circuitos como el Cupra FIP o Premiere y los viajes por todo el mundo no siempre es fácil. “Tengo suerte de que la mayoría de mis amigos están vinculados al pádel, así se hace más llevadero. El problema es la familia, que la veo muy poco, por eso cuando estoy de vuelta intento estar con ellos el mayor tiempo posible”, confiesa Collado.
La dupla con el catalán de 22 años se gestó durante la temporada pasada, en un contexto en el que los dos jóvenes por su lado no estaban obteniendo los resultados deseados con sus respectivas parejas. “Pol y yo somos amigos desde pequeños, ya habíamos hablado alguna vez de jugar juntos y pues el año pasado finalmente se dio”.
Quizá se deba al nivel de ambos jugadores o a la confianza que se tienen, pero la realidad es que todos los ojos de los aficionados están puestos en la dupla. “En la pista somos profesionales y fuera seguimos siendo amigos. Antes de cada partido hablamos con nuestro entrenador, Jorge de Benito y estamos satisfechos porque nos está yendo muy bien”.
En lugar de achantarse, a pesar de su corta edad, Collado se crece ante la adversidad cuando se enfrenta a rivales de mayor rango: “Son los partidos que más nos gusta jugar, es en los que más se aprende”.
Polémica del FIP
Sin embargo, no todo es cuestión de motivación. El circuito Cupra FIP nació como una plataforma con la que las promesas del pádel pudieran escalar en el ranking, aunque la participación de los jugadores más altos del top en este circuito para conseguir puntos está desvirtualizando el propósito inicial.
El joven se muestra consciente de ello y comenta: “Es un problema y está mal planteado, aunque en ningún caso es culpa de los jugadores porque todos queremos subir. El problema es de la FIP y la distribución de puntos. No tiene sentido que torneos de rango bajo den tantos puntos”.
"Es un problema, aunque en ningún caso es culpa de los jugadores porque todos queremos subir"
Es una realidad que el pádel cada vez está ganando mayor atención, lo que se traduce en mayores oportunidades, aunque también en mayor presión y expectativas. Hablando de ello, el joven demuestra la templanza y disciplina típicas de cualquier veterano: “Estamos compitiendo en estadios con público en torneos en los que el nivel es muy alto y el ranking está muy apretado, intento adaptarme en cada ocasión y la ayuda psicológica también es importante”.
Sobre su trayectoria, Collado recuerda con orgullo los campeonatos por España, así como partidos en Premier contra parejas ya consolidadas en el top. De hecho, el joven confiesa que el nivel de las previas por acceder al cuadro final en torneos de premier, en ocasiones, es incluso superior que en finales de FIP. “Es difícil pasar de las previas en Premier Padel, pero con constancia y trabajo de puede”, señala.

El calendario es exigente y ahora es cuando la temporada se pone realmente intensa, el madrileño competirá en las próximas semanas en Gijón, Cancún y Miami. “No hemos tenido tiempo de entrenar mucho entre torneos, pero la temporada que llevamos nos permite afrontar los partidos con garantías”. Cada torneo es una forma también de mejorar y coger ritmo para lo que está por venir.
Preguntado sobre el futuro, se muestra ambicioso: No me gusta tener muchas expectativas, pero quiero dar siempre mi mejor versión y ver hasta dónde puedo llegar. Estoy seguro de que puedo llegar bastante alto”.
A sus 20 años, Guillermo Collado cumple las condiciones necesarias para cumplir sus objetivos y seguir creciendo en un deporte con cada vez más resortes y expectación. Su historia apenas comienza, pero ya se postula como una de las grandes promesas de las que todo seguidor de este deporte no puede evitar observar de cerca.