El Ilustre Colegio de Procuradores de Madrid (ICPM) afronta el próximo 26 de febrero unas elecciones abiertas tras la decisión de Alberto García Barrenchea de no optar a la reelección para centrarse en el Consejo de Procuradores de España, su próximo objetivo.
En una campaña en la que el clima de tensión está siendo uno de los grandes protagonistas, Francisco Montalvo se presenta como la nota discordante frente a lo que define como "una etapa marcada por el inmovilismo y la falta de transparencia".
El procurador no comenzó en el sector, ejerció como abogado antes de dar el salto. “Me gustaba más el contacto diario con los juzgados, con los funcionarios, el movimiento. Por eso me atrajo más la dinámica de la procura”.
"Me atrajo más la dinámica de la procura"
Tampoco es nuevo ni ajeno al colegio. Participó como vocal octavo en la última Junta de Gobierno hasta julio de 2025, momento en el que abandonó su puesto por discordancias con el rumbo del órgano y la gestión interna. En conversación con Madridiario, Montalvo aclara: “Yo no estoy por estar, si estoy en un cargo es para transformar cosas y veía que muchas de las propuestas no iban a ningún lado".
El núcleo de su candidatura gira en torno a la cuestión económica, uno de los temas más controvertidos de la campaña. Montalvo cuestiona el actual sistema de cuotas (43 euros al mes y cuotas variables por procedimiento), el cual promete revisar si, como sostiene, el Colegio presenta superávit.
“No tiene sentido acumular dinero en la cuenta del Colegio si se puede aliviar la carga de los compañeros”, argumenta. Para ello plantea en su programa revisar las cuotas, y destinar parte del excedente a reforzar el fondo de contingencia que cubre bajas médicas, incapacidades o fallecimientos.
"No tiene sentido acumular dinero en la cuenta del Colegio si se puede aliviar la carga de los compañeros"
Aunque más allá de las cifras, uno de los principales reproches del candidato es la falta de información. “No hay transparencia suficiente. Los presupuestos no son claros ni realistas”, sostiene. Sin acusaciones directas, Montalvo insiste en que los colegiados, encargados de sostener la institución, deberían de conocer con detalle el destino de cada partida y los costes de personal o contratos vigentes.
Neutralidad y relaciones institucionales
El segundo gran eje de su programa es de carácter institucional. Montalvo, aunque valora como necesaria una buena relación con la Comunidad de Madrid, clave en materia de turno de oficio, critica el distanciamiento con el Ministerio de Justicia derivado de las decisiones de la anterior Junta de Gobierno. “Como institución no podemos escorarnos. Tenemos que tener buenas relaciones con todos”, sostiene.
De hecho, el candidato se muestra contrario ante el uso partidista de la institución: "El Colegio no está para hacer política, está para defender a los procuradores" Además, advierte de que “las reformas legislativas vienen del Ministerio”, por lo que la ausencia de diálogo tan solo perjudica al colectivo en su capacidad de influencia sobre decisiones que le afectan directamente.
Si también es cierto que el interlocutor formal con el Ministerio es el Consejo General y no el Colegio de Madrid, Montalvo defiende que una actitud más proactiva para trasladar propuestas y recuperar puentes puede ser clave, teniendo en cuenta que el de la capital es el más numeroso de todos.
Más funciones para la procura
Otra de las ambiciones del candidato es ampliar las competencias de los procuradores, especialmente en el ámbito de las ejecuciones judiciales (dinero depositado en los juzgados). Una posible solución ante los eternos procesos burocráticos que ralentizan el funcionamiento de la Justicia.
“Podemos ayudar a los letrados de la Administración de justicia a descongestionar procedimientos. Hay casos en los que se registran retrasos de más de diez años. Estamos capacitados para asumir más funciones”, asegura.
"Hay casos en los que se registran retrasos de más de diez años"
Hablando de la mayor irrupción de la década, la inteligencia artificial, Montalvo se muestra optimista y pragmático: “Su impacto en el ámbito judicial está siendo mayor en la abogacía que en la procura. Para nosotros puede ser una herramienta que agilice nuestro trabajo”.
Clima de tensión
Junto a Francisco Montalvo, Noel Dorremochea y Carmen Giménez completan la lista de candidatos a las elecciones. Los otros dos, fuertemente vinculados a la etapa anterior, han protagonizado durante la campaña impugnaciones cruzadas.
Todo comenzó con la impugnación de Dorremochea a la lista de Giménez alegando que se superaba el número permitido de mujeres en su equipo. Ante este clima de tensión, han acabado concurriendo por separado y más enfrentados que nunca.
Por su parte, Montalvo asegura que el clima es tenso, pero que ni él ni su equipo entran en esa guerra. “Yo tengo buena relación con ambos, por lo que yo en sus problemas no me voy a meter. Estoy a otras cosas”.
"Yo en sus problemas no me voy a meter. Estoy a otras cosas"
Quizás sea por lo animada que está siendo la campaña o el deseo del cambio, pero uno de los datos más destacables está siendo la alta participación entre los colegiados. Según señala Montalvo, con un censo aproximado de 1.400 ejercientes, más de 800 ya se habrían pronunciado entre correo y voto presencial anticipado, una cifra inédita. “Se palpan la ilusión y las ganas”, asegura.
De momento las cartas están echadas, aunque la semana que viene promete ser decisiva: los colegiados deberán elegir el rumbo no solo de su institución, sino también el de su profesión.