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Local donde se va a instalar la pizzería robotizada 24 horas Pazzi Pizza
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Local donde se va a instalar la pizzería robotizada 24 horas Pazzi Pizza (Foto: @perjugaztambi14)

Inquietud en Chamberí por la apertura de una pizzería 24 horas atendida por robots

Por Ángela Beato
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abeatocmadridiarioes/7/7/19
viernes 06 de febrero de 2026, 06:58h
Actualizado: 12/02/2026 12:46h

El cartel de “próxima apertura” en la fachada del número 14 de la calle Gaztambide, en el barrio de Chamberí, ha encendido la alarma vecinal. Lo que se anuncia no es un establecimiento convencional, sino un negocio automatizado que puede dispensar pizzas durante todo el día. Para los vecinos es la antesala de un nuevo foco de ruido, inseguridad y conflicto en una zona ya castigada por el ocio nocturno. Sus promotores, sin embargo, creen que existe una confusión generalizada sobre un negocio cuyo enfoque va a ser cuidadoso y adaptado al barrio.

“A mediados de diciembre vimos el cartel y empezamos a investigar”, explica Juan Manuel Heras, representante de los vecinos de los portales adyacentes y del edificio de enfrente. Lo que descubrieron fue que una cadena de comida rápida denominada Pazzi Pizza, nacida en Francia en 2019 y ahora en manos suizas, proyectaba instalarse en el barrio con un modelo de comercio de alimentación atendido por robots que en menos de cinco minutos preparan y dispensan pizzas para llevar de forma continua 24 horas al día durante los siete días de la semana.

Robot de Pazzi Pizza (Foto: Pazzi Pizza)

La preocupación de los vecinos no se centra tanto en el ruido que pueda generar la pizzería robotizada como en lo que atraerá, “sobre todo por la historia de la zona de Gaztambide y la proximidad a los bajos de Aurrerá y a toda la zona de ocio que hay en el barrio”, aclara Heras.

Los vecinos imaginan la dinámica que les acompañaría principalmente les noches de los fines de semana: un desfile de repartidores, clientes de madrugada y grupos comiendo en la calle o dentro del local, un flujo constante en una zona declarada Zona de Protección Acústica Especial (ZPAE Gaztambide) por su saturación de ocio nocturno. En este ámbito, los bares y restaurantes están obligados a cerrar a medianoche. Sin embargo, saber que la empresa ha solicitado una licencia de comercio alimentario, no de restauración, una vía legal que le permitiría abrir 24 horas, les parece “un subterfugio legal para saltarse las limitaciones pensadas precisamente para proteger zonas saturadas por el ocio nocturno”, denuncia Heras.

"Nos va a hundir en la miseria por las noches y los fines de semana"

“En realidad es un negocio de comida rápida que va a servir a la clientela nocturna de la zona. Y eso nos va a hundir en la miseria por las noches y los fines de semana”, se lamenta el portavoz vecinal transmitiendo el sentir de los afectados, que rechazan “un local que no tiene vigilancia 24 horas en una zona con una problemática reconocida”.

Licencia provisional

A día de hoy, el local cuenta con una licencia provisional concedida de forma automática mientras se revisa la documentación que aporta el empresario y que le permite empezar a operar. La licencia definitiva puede tardar meses, una vez que se compruebe que todo es correcto y cumplen con la normativa.

Modelo de local de Pazzi Pizza (Foto: Pazzi Pizza)

Este tipo de autorización prohíbe el consumo dentro del local. Pero, según los vecinos, no habrá vigilancia ni personal que controle su cumplimiento. Además, el establecimiento tendrá un espacio interior accesible, donde los clientes podrán entrar a ver al robot trabajar. “¿Quién va a impedir que la gente se coma la pizza dentro a las tres de la mañana?”, se pregunta Heras convencido de que “seguro que va a haber gente aquí dentro”.

El conflicto se agrava por un factor patrimonial. El edificio de la acera de enfrente, la conocida como La casa de las flores, es un inmueble protegido, con ventanas originales de madera de 1932 que no pueden sustituirse ni modificarse. El aislamiento acústico es prácticamente imposible. “La normativa limita la posibilidad de insonorizar estas viviendas y encima nos ponen un negocio que va a generar más ruido”, reprocha Heras. “Eso añade sal a la herida”.

La casa de las flores (Foto: COAM)

Escritos al Ayuntamiento

La inquietud vecinal no se ha traducido solo en la movilización de los residentes en seis portales que se consideran afectados y la activación de una cuenta en redes sociales con el nombre Perjudicados Pazzi Pizza Gaztambide 14, con la que están tratando de dar difusión a conflicto.

Además, han enviado múltiples instancias a la Agencia de Actividades del Ayuntamiento, adscrita al Área de Gobierno de Urbanismo, Medio Ambiente y Movilidad, al concejal de distrito y a los grupos municipales, así como un escrito a la Junta Municipal de Chamberí en el que agradecen el seguimiento institucional, pero sostienen que el modelo de actividad confirmado por la propia empresa plantea riesgos claros para la convivencia.

Lo argumentan insistiendo en que se trata de un local que funcionará 24 horas sirviendo comida sin supervisión directa, que este modelo traslada el consumo y el ruido al espacio público, especialmente en las franjas horarias más sensibles, en plena ZPAE Gaztambide y justo frente a un edificio protegido, y que la empresa opera bajo una licencia de comercio que no se ajusta a la realidad de su actividad.

Por todo ello formulan tres peticiones concretas: que la Junta inste formalmente a la Agencia de Actividades a revisar con el máximo rigor la concesión de la licencia definitiva, que el asunto sea elevado para valoración por todos los grupos municipales antes del próximo Pleno del Distrito del mes de febrero, y que se facilite una vía de participación o audiencia vecinal, dado que la actividad afecta directamente a la convivencia, el descanso y la salud de cientos de residentes.

Hasta el momento, la respuesta del Ayuntamiento no calma su preocupación: mientras el local no esté abierto, no se pueden acreditar molestias. En esa línea, fuentes municipales reiteran a Madridiario que “no ha pasado nada por ahora” y que el escenario futurible que trasladan los vecinos es una “mera hipótesis”.

“Los expedientes se archivan y el procedimiento sigue su curso”, se lamenta el portavoz de los afectados que han pedido la palabra para poder intervenir en el pleno del distrito del mes de febrero.

Un enfoque cuidadoso y adaptado al barrio

Desde Pazzi Pizza, su responsable de marketing, Blanca Suárez Montil, sostiene que la futura apertura en Gaztambide 14 se está planteando con un enfoque cuidadoso y adaptado al barrio, pese al rechazo vecinal y a las denuncias preventivas recibidas antes incluso de iniciar la actividad.

La representante de la compañía aclara a este digital que Pazzi no es un restaurante, sino un comercio de comida para llevar, “no hay casi espacio para quedarse dentro, no hay ni mesas ni sillas. Tampoco tenemos terraza”. Básicamente habrá una cápsula donde estará el robot y un espacio para las pantallas en las que se realiza el pedido y para las máquinas expendedoras.

Robot de Pazzi Pizza (Foto Pazzi Pizza)

Suárez Montil detecta una confusión generalizada entre los vecinos, alimentada por información errónea compartida en redes sociales y medios. “Están publicando cosas que no son ciertas”, a pesar de haber tenido conversaciones con ellos para explicarles los detalles del proyecto.

Entre los datos poco fieles a la realidad alude a la ausencia de una supervisión humana. “Eso de que no hay nadie allí es totalmente mentira”. Recalca que sí habrá presencia humana, especialmente al inicio, con personal de apoyo, técnicos y sistemas de atención al cliente. De hecho, encima del propio local se ubican las oficinas donde habrá personal.

Sobre el modelo de negocio, reconoce que, aunque el concepto de marca es funcionar las 24 horas del día los siete días de la semana, no tienen intención de aplicarlo desde el inicio: “Nuestro objetivo no es operar 24/7 de manera inmediata, los primeros meses seguro que no, porque no tiene mucho sentido para nosotros”.

La responsable de marketing de la empresa explica que el local funcionará como una flagship store, el primer espacio del nuevo concepto de la marca en España, y que se quiere testar primero la acogida vecinal, hasta el punto de que la comunicación y las ofertas estarán orientadas al entorno más cercano, “es un concepto para gente del vecindario, lo que no queremos ser es intrusivos ni crear mal rollo”.

"No queremos ser intrusivos ni crear mal rollo"

A pesar de que el local aún “no está operando, estamos en construcción”, ya han recibido 23 denuncias antes de abrir, una situación que le preocupa porque “para mí es antiético abrir algo que va a provocar problemas en un vecindario”.

Los promotores aseguran estar cumpliendo con todas las exigencias municipales en cuanto al ruido y la convivencia, incorporando aislamiento para minimizar las molestias por la música y las vibraciones y dotándolo de cámaras. Además, el establecimiento no venderá alcohol.

Blanca Suárez Montil no se atreve a dar una fecha concreta de apertura porque el proceso puede retrasarse y más en estas circunstancias. En todo caso, reitera que no quieren imponer el proyecto contra el barrio.

Así las cosas, mientras el robot todavía no ha empezado a amasar ni a hornear pizzas, en Gaztambide 14 ya se libra una batalla preventiva que se decidirá en los despachos municipales o en las madrugadas que están por venir.

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