Flanqueada por uno de sus hombres fuertes en el Ejecutivo, el consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior, Carlos Novillo, Isabel Díaz Ayuso ha defendido a capa y espada este lunes su estancia del pasado fin de semana en el chalé que la Comunidad adquirió meses atrás en el municipio de Rascafría y que ha terminado por despertar fuertes críticas en el seno de la oposición. Frente a "mentiras" y "ataques personales" de todo pelaje que se remontan, asegura, a "seis años" atrás, la presidenta ha criticado que "no pueda vivir por mis medios en una casa que no me paga nadie". Y todo, para más inri, mientras el líder del Ejecutivo central, Pedro Sánchez, hace continua gala de "secretos" y "ninguna transparencia".
"No sé por qué ataque personal empezar. Quizás por el de Rascafría. En primer lugar, no se condena ni se critica que el presidente del Gobierno viva de una u otra manera. Se condena y se critica que yo no pueda vivir por mis medios en una casa que no me paga nadie. Y tener que ver como después se quiere equiparar cuatro palacios -La Moncloa, Las Marismillas, La Mareta y Quintos de Mora- durante siete años con todos los secretos y ninguna transparencia. Que yo sepa, todavía no se sabe quién acude y qué se negocia allí", ha lanzado Díaz Ayuso tras ser cuestionada por la prensa en torno a lo coherente o no de criticar el disfrute de distintas propiedades públicas por parte de Sánchez y, a la postre, hacer lo propio.
La diferencia, considera la lideresa autonómica, radica en la vara de medir con la que mediáticamente se calibra el buen hacer ético y moral de unos y otros dirigentes. También de su entorno personal y familiar. Para muestra, ha apostillado, la total ausencia de "inspección tributaria" alguna en "prostíbulos" y "saunas" financiadas con "dinero negro" y que se vinculan al círculo más próximo al propio Pedro Sánchez. Y es que, a ojos de Ayuso, "es así como funciona una dictadura comunista" donde "lo que se intenta de manera chavista es desprestigiar a la gente".
"Pretenden equiparar toda la trama de corrupción de la mujer del presidente, Begoña Gómez, de su hermano, de Ábalos, de Koldo, de los ataques a la UCO, de la utilización de los medios del Estado contra adversarios, contra los jueces... Lo pretenden equiparar siempre de manera espejo con los demás. Un viaje en Falcon vale lo que toda la Comunidad de Madrid en un año. ¿Me van a equiparar los viajes a República Dominicana, que son centenares, los cuatro palacios durante siete años y todos los gastos de 15 ministros que viven en instalaciones públicas con unos días en una casa? Pues van apañados", ha añadido a renglón seguido.
En el centro de su alegato también lo austero de su estancia en la finca y la asunción de los gastos ligados a ella: "Me llevé mi comida de casa. Cené en un restaurante del pueblo y compré con el -supermercado- Coviram. Por cierto, con un personal excepcional. Todo con mis medios. Soy la única persona de la Comunidad de Madrid, y sorpresa, nadie lo ha comentado en estos días, que tiene su sueldo congelado desde hace 15 años. Me pago mis vacaciones, mis billetes de avión, mis restaurantes y mi casa. ¿Puede el presidente del Gobierno decir lo mismo?".
"Si hay unas instalaciones públicas de las que ahora vamos a dar explicaciones, por supuesto, malo. Si vivo con mi pareja, malo. Si me pago un hotel con mi propio dinero para gestionar la pandemia, malo. Malo porque quieren acabar conmigo en lo personal. Así es como funciona conmigo el ataque personal. Todo desde hace seis años. Haga lo que haga. Sobre esa casa se han vertido todo tipo de mentiras. Una exageración que no tiene nombre (...). Es un terreno que se ha recuperado para todos los vecinos, para todos los madrileños, con una ermita y con una serie de dotaciones que me gustaría que la prensa también recogiera. Para difamar vamos a gran velocidad en este país, pero para rectificar nos quedamos en una esquina de una noticia en la página, si puede ser al lado de los crucigramas", ha zanjado visiblemente molesta por la cobertura mediática de la información.
Instantes más tarde, Carlos Novillo detallaría los pormenores de una "finca de 453 hectáreas" que fue "propuesta por los técnicos de la Consejería de Medio Ambiente, además, matizo, que pertenece a la Dirección General de Biodiversidad y no al Canal de Isabel II, por su incalculable valor ecológico y porque se dio la circunstancia de que se puso a la venta por un particular (…). Además, nos daba la oportunidad, como hemos hecho, de poder incorporarla al Parque Nacional de Guadarrama, no sin dificultades".
En paralelo, el titular del ramo ha aclarado que el montante asociado a la adquisición de los terrenos, unos 4,3 millones de euros, no se limita únicamente a la casa de la discordia, sino a toda la extensión de la propiedad . Esto incluye la finca colindante, que se conoce como El Pinar de los Belgas, y tres instalaciones más. Una es la ermita del siglo XII que "llevaba 70 años cerrada" y que "ha sido recuperada y abierta a los vecinos de Rascafría". También la Casa de la Madera, "una antigua herrería sobre la que hay ya un anteproyecto para rehabilitarla", y el Centro de Interpretación y de trabajo del personal del Parque Nacional.
En cuanto al uso concreto del chalé, ha concluido Novillo, ha servido como lugar de reunión de los máximos dirigentes del área de Medio Ambiente, Agricultura e Interior en hasta tres ocasiones hasta la fecha. La idoneidad para este tipo de encuentros viene mediada por las condiciones de "seguridad e intimidad" que atesora el recinto. Motivo, en último término, por el que se considera "óptima" para el alojamiento de la presidenta.