El consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad de Madrid, Carlos Novillo, ha calificado de “uno de los hechos más graves” en materia de emergencias los sabotajes registrados este domingo en 16 bases de brigadas forestales de la región.
Durante una comparecencia ante los medios junto a la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, Novillo ha asegurado que el Gobierno madrileño “no va a tolerar” estos actos, que inutilizaron las instalaciones durante gran parte de la jornada en plena temporada de riesgo máximo de incendios.
Los hechos se produjeron en el marco de la huelga indefinida convocada por el colectivo de brigadas forestales, que se prolongará hasta mediados de agosto en protesta por sus condiciones laborales. Desde el Ejecutivo regional insisten en que estas reivindicaciones no son competencia directa de la Comunidad, al tratarse de personal contratado por la empresa pública Tragsa, aunque las consideran "legítimas y comprensibles". Aun así, Novillo ha recordado que el pasado jueves mantuvieron una reunión con los representantes del colectivo para buscar soluciones y mediar en el conflicto, a pesar de no tener capacidad negociadora directa.
La presidenta Ayuso, por su parte, ha calificado la huelga de “paro sin sentido”, especialmente en un momento en el que “la vida y el patrimonio natural están en riesgo” por los incendios forestales, no solo en Madrid, sino también en comunidades vecinas a las que prestan apoyo los servicios de emergencias madrileños.
El Gobierno autonómico ya ha denunciado los sabotajes ante la Guardia Civil. Según ha explicado Novillo, los actos vandálicos incluyeron el bloqueo de accesos a las bases con pitones y cerraduras inutilizadas, y, en el caso más grave, la manipulación de un helicóptero Pegasus en la base helitransportada de Valdemorillo, que quedó fuera de servicio durante horas. Además, se arrojaron piedras a la plataforma de aterrizaje.
El consejero ha advertido que estas acciones pusieron en riesgo “cientos de hectáreas y, sobre todo, la vida de los madrileños”, y ha hecho un llamamiento al comité de empresa para que se desmarque de estas prácticas y se retomen las vías del diálogo con Tragsa y los ministerios implicados en la mejora de sus condiciones.
Novillo ha recordado que las brigadas forestales pasaron hace cuatro años de estar gestionadas por una empresa privada a integrarse en una empresa pública con el objetivo de mejorar sus condiciones laborales. “Siempre hemos estado del lado de la mejora”, ha subrayado.