'Cerrado por vacaciones. Volvemos en septiembre'. Basta con dar un paseo por la capital –o por cualquiera de los 179 municipios que componen la geografía madrileña– para comprobar como la región reduce al mínimo sus pulsaciones durante el verano. Establecimientos que bajan temporalmente la persiana, oficinas con un trasiego mucho menor al habitual e industrias que producen a medio gas son solo algunas de las estampas más características de esta época del año, y es que son muchos los ciudadanos que optan por hacer las maletas y disfrutar del estío desde otros puntos del país e incluso desde el extranjero. Un escenario que trae consigo implicaciones en muy diversos ámbitos. Por supuesto, como parece sencillo deducir, el laboral, pero también otros estrechamente relacionados. Es el caso del transporte, de la mano de una disminución drástica de los millones de desplazamientos que, en condiciones normales, tendrían lugar cada matinal.
Septiembre, sin embargo, acecha a la vuelta de la esquina –o del calendario– y con él la temida vuelta a la normalidad: retenciones en las carreteras y medios de transporte público abarrotados, sobre todo en hora punta. A fin de paliar en la medida de lo posible tales problemáticas, lógicas en muchos casos a tenor de los incontables viajes que tienen lugar cada día, la Comunidad de Madrid apura la recta final del break vacacional para ultimar las actuaciones programadas durante los meses de verano. Entre ellas, la "renovación y mejora" de hasta 27 carreteras repartidas en 50 municipios, el equivalente a 145 kilómetros de vías. Una campaña para la que se han invertido ya cerca de 20 millones de euros. También, claro, la adecuación y modernización de una red de Metro que continúa en pleno proceso de expansión.
El objetivo, trasladan fuentes del Ejecutivo madrileño consultadas por Madridiario, no es otro que interferir los menos posible en la cotidianidad del hervidero madrileño. “El verano es una época propicia para llevar a cabo mejoras en las infraestructuras viales, especialmente porque disminuye la densidad media del tráfico. Además, otro factor a tener en cuenta es el calor, que contribuye a una mayor viscosidad del asfalto, volviéndolo más maleable y flexible, ideal para acomodar las dilataciones que ocurren al extender las capas de mezcla bituminosa. Por ello, la Dirección General de Carreteras de la Comunidad aprovecha estas fechas para realizar estas campañas de renovación y mejora de firmes en las vías de titularidad regional”, trasladan desde la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras.
Dependiente, en su caso, de la Dirección General de Tráfico (DGT) y el Ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible (MITMOS), la M-50 afronta la recta final de los trabajos de “rehabilitación” previstos hasta el próximo 31 de agosto y que han provocado múltiples cortes de tráfico desde el pasado 1 de julio. Las obras, que también incluyen la reposición y mejora de la señalización, balizamiento y defensas, tienen como objetivo mejorar las condiciones de la calzada en los tramos comprendidos entre los puntos kilométricos 44,3 (cruce con la autovía A-4) y 55,9 (cruce con la carretera M-409) en sentido creciente, entre los puntos kilométricos 65,6 (Alcorcón) y 55,9 (cruce con la carretera M-409) en sentido decreciente, además de en los enlaces asociados a los citados tramos, así como en ambos sentidos de la M-50 entre el pk 17,000 y el pk 21,600 (San Fernando de Henares) junto con la incorporación a M-45.
Todo ello acompasado a la ya habitual campaña de asfaltado en la M-30, que este curso se ha saldado con el repavimentado de una superficie de 64.000 metros cuadrados, el equivalente a cinco kilómetros de vía, en su mayoría sobre Puente de Vallecas (en ambos sentidos), la vía de servicio M-607 (sentido salida) y el túnel del Manzanares a la altura de Marqués de Vadillo (en sendas calzadas). La mayor parte de los trabajos, confirman desde el área de Obras y Equipamientos en Cibeles, se han desarrollado en horario nocturno, facilitando así la tarea de los operarios y reduciendo "de manera más que considerable" las afecciones al tráfico. En resumen, zanjan, "una campaña excelente, más allá del lógico contratiempo que supone este tipo de intervenciones".

Estructuras auxiliares
Más allá del asfalto, continúan en el área que lidera Jorge Rodrigo, durante estas semanas se aceleran las obras de "conservación y renovación" de vías a lo largo y ancho de la región. Tales actuaciones incluyen mejoras en travesías e iluminación, instalación de semáforos, renovación de señales y pintado de las marcas viales, de la mano de una inversión cercana a los ocho millones de euros. Hay que sumar además los trabajos que actualmente se desarrollan para la construcción del carril de trenzado en el enlace entre la M-500 y la M-503, al que se destina un millón y medio de euros, y que se prolongarán hasta febrero de 2025. También la nueva rotonda de acceso al polideportivo de Cobeña, con un presupuesto de 1,3 millones de euros, o las obras de mejora del acceso a la localidad de Ajalvir, con hasta 946.000 euros destinados a tal fin
Esta época del año resulta asimismo propicia para el mantenimiento de infraestructuras adyacente a las carreteras, como puentes y pasarelas peatonales. Destaca en este apartado la actuación del puente sobre la vía de ferrocarril Madrid-Burgos, en la carretera M-607, perteneciente al término municipal de Colmenar Viejo, lo que ha forzado el corte temporal del tramo. En este caso, la inversión asciende a los 450.000 euros. Durante el mes de septiembre se van a ejecutar asimismo obras en los pontones de las localidades de Navas del Rey, Cobeña, Daganzo, Leganés y Villaviciosa de Odón, con una inversión de más de dos millones de euros. En cuanto a la renovación de pasarelas peatonales, aseguran, se han reparado recientemente las de Tres Cantos, Algete y Villaviciosa de Odón. El montante previsto en este caso supera los 825.000 euros.
Obras en Metro
La red del suburbano madrileño experimenta del mismo modo una importante renovación este verano. No exentos de polémica, los trabajos de ampliación de la Línea 11 avanzan con la construcción de la futura estación de Madrid Río que, junto a la de Comillas, formará parte del eje entre Plaza Elíptica y Conde de Casal, con una longitud de siete kilómetros y una inversión de 514 millones. En los próximos días dará asimismo comienzo la ejecución de la estación de Palos de la Frontera. En paralelo se están desarrollando obras entre las estaciones de Juan de la Cierva y Los Espartales, en la Línea 12, lo que permitirá la conexión entre Metrosur y la Línea 3 gracias a una inversión de hasta 110 millones. Puesto que las actuaciones se han completado ya "en un 75 por ciento", desde la consejería confían en que la apertura tenga lugar “en los próximos meses”.
Otro punto cuanto menos controvertido –fruto de las dudas que se ciernen sobre la reapertura de la totalidad de la línea– radica en la 7B, donde desde el pasado 3 de junio se llevan a cabo tareas de impermeabilización del túnel en el tramo comprendido entre San Fernando de Henares y Hospital del Henares. La inversión supera los 28 millones de euros. Además, el pasado 27 de julio se interrumpió el servicio entre las estaciones de Barrio del Puerto y San Fernando para llevar a cabo tareas de “mejora y señalización”.
Por su parte, los trabajos de “modernización y accesibilidad” en la estación de Metro de Begoña continúan viento en popa, con una ejecución que "supera ya el 60 por ciento del proyecto". Esta actuación facilitará el paso a los hospitales públicos de La Paz y Ramón y Cajal mediante dos nuevos vestíbulos y siete ascensores, lo que permitirá la entrada desde la calle a los andenes de la Línea 10 sin necesidad de utilizar las escaleras. El acceso de La Paz permanecerá cerrado hasta el 1 de septiembre, mientras que la circulación entre Fuencarral y Chamartín ya se ha restablecido. Esta reforma “integral”, dotada con 18 millones de euros, culminará, si todo sigue el guion previsto, durante el próximo año.