Las vacaciones siempre son motivo de alegría y diversión y, por qué no, de algún que otro viaje, ya sea para huir del calor a zonas más refrescantes o para conocer nuevos lugares. Pero para aquellas personas que tienen un amigo de cuatro patas, existe un gran inconveniente: ¿qué hago con el perro o gato? La respuesta y alternativa hace unos años parecía clara, el abandono, pero ahora los tiempos han cambiado y es más habitual buscar soluciones, como llevar a nuestros compañeros de vida con nosotros de vacaciones o buscar un cuidador que pueda atender sus necesidades.
Las cifras de abandono de la Fundación Affinity indican que en 2023 se abandonaron entre 135.000 y 140.000 perros en España. Datos que evidencian que estamos lejos del ‘abandono cero’.
Desde el Centro de Protección Animal del Ayuntamiento de Madrid ven con buenos ojos que el “abandono de animales de compañía en nuestro país haya cambiado sustancialmente a lo largo de los últimos 30 años”, así como “la sensibilidad de la ciudadanía en esta materia”, que evitan que se produzcan cifras de abandono masivo por esta etapa estival.
Campañas de sensibilización sobre el abandono animal han sido claves para que este hecho se produzca. La Fundación Affinity lanzó en 1988 una iniciativa que a día de hoy sigue siendo recordada, bajo el título ‘Él nunca lo haría’. El abandono animal se mantiene como la principal amenaza para el bienestar de los animales de compañía, pero en la actualidad no solo existen más domicilios españoles con mascotas, especialmente perros y gatos, sino que la actitud hacia los mismos es - en general - mucho más responsable.
Tanto las cifras de la Fundación Affinity como las del Centro de Protección Animal de Madrid, confirman que desde hace ya un tiempo el abandono “es un problema que ha dejado de ser estacional, para mantenerse relativamente estable a lo largo de todo el año”. Esto quiere decir que “No hay variaciones estadísticamente significativas de un mes a otro, y que las que se producen suelen tener carácter coyuntural y estar asociadas a intervenciones concretas en las que puede verse implicado un número elevado de animales que produzcan un incremento puntual en los ingresos”, pero sobre todo, ya “no está relacionado con una hipotética estacionalidad del fenómeno”.

No obstante, sí que existe una diferenciación entre el abandono de perros y de gatos, pues mientras que el desamparo de los caninos se mantiene “prácticamente estable” durante todos los meses del año, los mininos lo sufren más en verano. Según el estudio de la Fundación Affinity este fenómeno se debe a una relación causa-efecto con las camadas no deseadas (una de las principales razones de abandono), ya que este periodo coincide con el de la reproducción de los gatos.
Centro de Protección Animal
Cuando de forma errónea se elige el abandono, el Centro de Protección Animal del Ayuntamiento de Madrid adquiere un importante protagonismo. Desde hace 15 años, los profesionales de Madrid Salud que gestionan el cuidado de los animales acogidos en sus instalaciones cuentan con un cuerpo de voluntariado municipal con el que “favorecen la socialización de los perros y gatos a través de paseos, juegos y dinámicas de intervención positiva como el cepillado”. De esta forma, no solo hacen que la estancia de estos animales sea más agradable y contribuyen a mejorar sus conductas, sino que los acostumbran de nuevo al contacto humano y las relaciones de cercanía y cariño con las personas para facilitar los posibles procesos de adopción.
En definitiva, las personas voluntarias que colaboran en el programa de atención a animales del Centro de Protección Animal (CPA) de Madrid Salud, y siempre bajo las indicaciones de los profesionales que trabajan en el Centro (veterinarios y educadores caninos), se ocupan de desarrollar todo tipo de “actividades encaminadas a mejorar su sociabilidad, minimizar el impacto negativo del confinamiento prolongado, modelar algunas pautas de conducta que dificultan su adopción”. Mejorando así su calidad de vida y sus posibilidades de encontrar un nuevo y definitivo hogar.
Durante el primer semestre de 2024, cerca de 90 personas han participado en este proyecto de voluntariado, realizando más de 3.000 paseos con estos animales de compañía que se han perdido han sido abandonados en la ciudad. Según han declarado desde el Departamento de Voluntariado del Ayuntamiento de Madrid, este programa es uno de los “más demandados” por las personas que se ofrecen como voluntarias en la ciudad de Madrid.

Asimismo, recuerdan que cualquier persona que desee colaborar en él ha de dirigirse a dicho departamento a través de las vías de las que se le informará en 010 o en el portal madrid.es. Junto al voluntariado, el Centro cuenta con una amplia plantilla compuesta por funcionarios del Ayuntamiento de Madrid y personal perteneciente a empresas externas, que desempeñan tareas de atención sanitaria, limpieza de animales, trabajos administrativos y demás funciones relacionadas.
El Centro de Protección Animal de Madrid alberga "fundamentalmente perros y gatos", aunque de forma puntual atienden a otros animales domésticos como aves o conejos. Disponen de unas 100 plazas para gatos, y alrededor 200 para perros. En la actualidad, en el caso de gatos, la ocupación supera el 100x100 del espacio, y en el caso de perros el 90 por ciento.
El Consistorio madrileño promueve la adopción responsable “como forma de encontrar un nuevo hogar a los animales en situación de abandono o desamparo”. Para impulsarlo, el Centro de Protección Animal, ofrece a los interesados en este proceso un servicio de asesoramiento que los guía en la búsqueda del animal más adecuado a las circunstancias personales de cada familia. Para adoptar, es necesario concretar una cita previa, a través del 010 o del 915298210, también puede consultar los animales disponibles para adopción, a través de la página web de adopciones Cómo adoptar un animal – Adopta un animal (adopcionanimal.es)
Además, desde hace unos meses se incorporó otro servicio de asesoramiento para aquellas personas que necesiten cursos de obediencia básica con los perros que han adoptado. Hasta ese momento, los animales alojados en el centro también reciben asistencia veterinaria especializada que garantiza su bienestar.