El Colegio de Educación Infantil y Primaria (CEIP) Perú, en el barrio madrileño de Carabanchel, se ha visto inmerso en múltiples polémicas a lo largo de los últimos meses. La más sonada, las protestas a cargo de familiares y profesores en relación a las molestias ocasionadas por las obras de ampliación de la Línea 11 de Metro, muy próxima al recinto, que les ha llevado incluso a Bruselas. Más recientemente, también con la negativa de padres y madres a acoger un centro de Educación Especial en sus mismas instalaciones fruto de la "falta de espacio". Aunque el curso toca a su fin en apenas unos días, la Asociación de Familias del Alumnado (AFA) no afloja en sus reivindicaciones y, a través de los Presupuestos Participativos del Ayuntamiento de Madrid, ha presentado ya una serie de mejoras para el 'cole' con vistas al próximo año. Entre ellas, la creación de más zonas de sombra en los patios para combatir el calor, mejoras en el pavimento de acceso o un mural en la fachada, entre otras.
La piedra angular en el proyecto presentado por la AFA se vincula a los efectos adversos que las olas de calor podrían ocasionar en el alumnado. A fin de prevenirlas, y más allá de la climatización de las propias aulas, las familias reclaman una “naturalización” tanto del patio como del entorno del centro. Esta medida se vertebra en torno a tres líneas maestras. Por un lado, la instalación de setos “protectores” en todo el vallado del colegio, respetando, por supuesto, la vegetación ya existente. Por otro, la ampliación del huerto escolar, aprovechando los espacios “descuidados” en el jardín de la calle Antonio Leyva y la entrada de vehículos en la calle Baleares para incluir más vegetación. Por último, la plantación de arbolado autóctono en el patio, así como la colocación de plantas a lo largo y ancho de los pasillos.
Tales iniciativas se complementarían, además, con la instalación de un toldo en cada uno de los patios de forma que se garantice “una protección adecuada frente al sol y que proporcione un ambiente fresco y seguro para el disfrute de los más de 500 niños y niñas”. Para muestra, dicen, el patio “de los mayores”, una “zona recalentada”, empleada por los alumnos de cuarto, quinto y sexto de Primaria tanto para los recreos como para actividades de Educación Física y que actualmente no dispone de ninguna zona de sombra. “El cambio climático ha provocado un aumento generalizado de las temperaturas. En Madrid, las olas de calor cada vez son más frecuentes y extremas, el verano se adelanta y la primavera comienza a desaparecer. En el año 2022, 121 personas murieron por golpes de calor en Madrid. Ello hace que sea imprescindible tomar medidas para proteger a los colectivos más vulnerables”, argumentan las familias en su solicitud.
"Los días de lluvia es instransitable"
La cuestión de los accesos también preocupa en el seno de la AFA. En concreto, la mejora del pavimento de entrada al centro que, aseguran, “está muy deteriorado”: “Es muy peligroso para los niños y niñas que lo utilizan a diario. También para sus familias. Los días de lluvia es prácticamente intransitable”. Un escenario similar al que se encuentran los más 'peques', los alumnos y alumnas de cuatro y cinco años, cuyo patio requiere un “cambio de suelo” para adaptarlo a sus necesidades. En paralelo, exigen el cambio del arenero y la compra de juguetes “adecuados” para el alumnado de Educación Infantil y con Trastorno del Espectro Autista (TEA).
Las peticiones a cargo de las familias concluyen con la sustitución del “deteriorado” mural externo de la fachada del CEIP Perú. Como alternativa, plantean la realización de un mural de arte kené, original del pueblo shipibo-conibo de la Amazonía central de Perú y que serviría asimismo como homenaje al nombre del colegio. Los diseños kené, presentes, por ejemplo, en el Centro de Creación Contemporánea Matadero Madrid, están compuestos por patrones geométricos que “expresan la espiritualidad que tiende a la búsqueda de la belleza y del equilibrio del ser en su relación con el entorno natural”. Este tipo de pinturas, concluyen los padres y madres en su escrito, “visibilizan la diversidad social y cultural que cohabita en la ciudad”.
Malestar con la Comunidad
A las necesidades descritas se suma el malestar existente entre los familiares fruto de las últimas decisiones del Gobierno de la Comunidad de Madrid y que afectan de manera directa al día a día del colegio. La fundamental, el transcurso de las obras para la ampliación de la L11 del suburbano y que estaría provocando diversos problemas vinculados al ruido y la falta de ventilación en este tramo final del curso: “Las ventanas no se pueden abrir tanto porque hay bastante ruido. Aunque este mes hemos tenido suerte con las temperaturas y el curso ya está terminando, en el cole tenemos niños del primer ciclo de Infantil que se quedarán todo el mes de julio”.
La “opacidad” de la Consejería de Vivienda, Transportes e Infraestructuras, continúan, tampoco facilitaría la adopción de medidas preventivas con vistas al próximo año y es que, “aunque nos dijeron que se iba a reducir el tránsito de camiones a la entrada y salida de los niños, tenemos vídeos en los que se ve como priorizan su paso frente al de las familias. Es un tema que nos preocupa bastante, sobre todo porque ni siquiera ha empezado el movimiento de tierras. Nos molesta porque da la sensación de que no se están tomando en serio los compromisos que han adquirido”.
Frente a las quejas, desde el área que encabeza Jorge Rodrigo destacan la inversión de hasta medio millón de euros destinada a paliar las molestias derivadas de las obras. La principal, la instalación de 450 metros de "pantallas anti-ruido". Asimismo, destacan, se ha decidido "sustituir la rampa de acceso por un sistema de extracción vertical de tierras para reducir el tránsito de vehículos pesados", limitando además su circulación en horario escolar y su velocidad hasta un máximo de 20 kilómetros por hora.
"Plantean un gueto para alumnos de Educación Especial"
En cuanto a la acogida de hasta 80 niños de Educación Especial en las propias instalaciones de Perú, desde la AFA continúan defendiendo perjudicará tanto a los alumnos que ya se encuentran en el centro, fruto de la falta de espacio, como a los nuevos, quienes, a raíz de sus propias circunstancias, resultan “especialmente sensibles a los cambios de rutina y a los ruidos” derivados de los trabajos que en la actualidad se están desarrollando en las inmediaciones.
“Al principio pensamos que se trataría de una medida temporal, pero el pasado lunes nos dijeron que sería definitiva. Ya hemos acogido niños de otros centros en anteriores ocasiones, pero esta vez es aún más grave. Serían 12 nuevas aulas, sin ningún tipo de acondicionamiento ni diálogo con las familias. Nos llama la atención que hayan escogido nuestro cole cuando tenemos por delante años de ruido y obras. Han decidido meter en este cole a los niños más vulnerables de todos y, además, lejísimos de sus casas, lo que va totalmente en contra de su integración. Plantean construir un gueto para aparcar niños con necesidades especiales. Estamos encantados de ser un centro de acogida, pero esto no nos parece razonable. Nuestra dirección ha tragado con todo. Les ha dado igual el bienestar de los alumnos”, zanjan.
¿Te ha parecido interesante esta noticia? Si (0) No(0)