Ha transcurrido ya año y medio desde el inicio del conflicto armado entre Rusia y Ucrania. Muchos más desde el punto de partida a las tensiones, acompañadas en ocasiones de episodios violentos y pequeñas escaramuzas fronterizas, sobre todo en el Donbás. Mientras las distintas familias que pugnan por el control del Kremlin se apuñalan entre sí -sin ir más lejos, con el más que sospechoso accidente aéreo que en el día de ayer acabó con la vida de Yevgeny Prigozhin, líder del grupo de mercenarios Wagner, integrado en el ejército ruso y que fechas atrás se atrevió incluso a desafiar al mismo Vladimir Putin en forma de 'marcha de la justicia' hacia Moscú- continúa siendo el pueblo, ruso y ucraniano, quien padece las miserias de la guerra.
Al igual que el resto de fuerzas occidentales integradas en la OTAN, España y, por ende, su región capital, Madrid, permanecen alineadas en el bando ucraniano, previendo de armamento y, sobre todo, de ayuda humanitaria a quien más lo necesita. Prueba de ello, una más, y coincidiendo con la conmemoración del Día de la Declaración de Independencia del país, ha sido la visita de este jueves a cargo del consejero de Presidencia, Justicia y Administración Local de la Comunidad, Miguel Ángel García Martín, a la Gran Residencia, en el distrito de Carabanchel, uno de los centros públicos de mayores que, junto al ubicado en Colmenar Viejo, se ha convertido en hogar de acogida para hasta 109 refugiados vulnerables, en su mayoría con algún tipo de discapacidad intelectual.
"La libertad de Ucrania es la de Europa"
Tras recorrer las instalaciones, García Martín ha querido hacer un nuevo llamamiento al acuerdo de paz, no sin antes poner en valor el trabajo de los profesionales de la Gran Residencia como fiel reflejo del “modelo integrador y solidario” por el que apuesta la Comunidad de Madrid: “En este centro residen 54 personas con discapacidad intelectual que, fruto de las bombas y el terror, se han visto obligados a dejar atrás sus hogares y todo lo que conocían. Sus palabras de cariño hacia los magníficos profesionales del centro reflejan la integración plena que se ha alcanzado. Este es el modelo que defendemos: que todo aquel que llegue a la región se sienta como un madrileño más y que pueda llevar a cabo su proyecto de vida en libertad. En este caso, recibiendo todos los cuidados y atención que merecen (...). Quiero trasladarles el apoyo de todo el pueblo madrileño y español. Estamos volcados con ellos. Espero que dentro de no muchas fechas se ponga fin a una guerra que ya dura demasiado y que todas estas personas que hoy visitamos puedan volver a su casa. Deseamos la libertad del pueblo ucraniano porque es también la de Europa”.
En la misma línea del consejero, el embajador ucraniano en España, Sergii Pohoreltsev, ha aprovechado el acto para agradecer a la Comunidad de Madrid su apoyo incondicional “desde el primer día de la invasión rusa”: “No se puede cuantificar todo lo que la Comunidad y el Gobierno español están haciendo por nuestra gente: prestándonos ayuda humanitaria, militar, desplegando sanciones... Lamentablemente, la guerra sigue su curso y continuamos necesitando ese apoyo. España sigue con nosotros apoyando la fórmula de paz de nuestro presidente”. Por todo ello, asegura, “ganaremos la guerra, recuperaremos los territorios ocupados y pondremos fin al conflicto”.
Entre globos amarillos y azules, los colores de la bandera ucraniana, y flanqueados por todo tipo de mensajes motivacionales en su lengua natal, los refugiados pueden disfrutar en el centro de talleres de jardinería, pintura, aprendizaje de tareas domésticas, manualidades, juegos de mesa, enseñanza del español o excursiones, entre otras actividades lúdicas y educativas. “Llegaron en un momento muy difícil, muy traumático, por lo que hemos intentado en todo momento que se encuentren en un entorno agradable y tranquilo. Además, se les ofrece todo tipo de actividades y salidas para que aprendan a moverse por Madrid. Incluso hemos empezado a trabajar en un nuevo proyecto de inserción laboral con apoyo en el que ya participan cinco de los chicos que residen en Colmenar. Pronto arrancaremos también aquí”, explica a Madridiario la jefa de sección de los servicios del AMAS y coordinadora de los dos módulos de refugiados ucranianos en la región, Rosa Cis. El objetivo, concluye, no es otro que “proporcionarles una mayor autonomía personal y facilitar su plena inclusión en la sociedad".
La Comunidad, con el pueblo ucraniano
Desde el inicio de la guerra, el Ejecutivo autonómico ha atendido a 18.776 refugiados en muy distintos ámbitos. Entre otras actuaciones, aseguran fuentes del área de Presidencia, se ha proporcionado alojamiento temporal a 924 personas, se han entregado 17.173 tarjetas sanitarias, se ha escolarizado a 6.567 alumnos y se han expedido 15.683 títulos de transporte.
En el ámbito laboral, continúan, se ha prestado ayuda a 3.085 personas procedentes de Ucrania, de los cuales en torno a un millar han encontrado ya trabajo. Por su parte, la red de Oficinas de Atención y Ayuda al Ciudadano ha atendido de forma presencial a 17.002 ucranianos llegados a la región, además de cerca de 20.000 llamadas al número gratuito 900 822 833 y 1.285 servicios de traducción a distancia para empleados públicos.
A todo ello se suma la campaña ‘Ucrania te necesita’, una iniciativa solidaria para la que se han habilitado más de 2.000 puntos de recogida de productos de higiene y alimentación para su posterior traslado a Ucrania. En suma, cerca de 1.000 toneladas de material de ayuda humanitaria han sido enviados hasta la fecha hacia el este.