Muchas mujeres creen que están solas y no se sienten escuchadas por sus parejas, por sus hijos o en el trabajo. Tres de cada cuatro llamadas recibidas en el Teléfono de la Esperanza son realizadas por féminas. A ellas está dedicado el Día de la Escucha, que se celebra este jueves.
Casi la mitad de las llamadas al Teléfono de la Esperanza, el 43,4 por ciento, son realizadas por mujeres de entre 30 y 50 años, la época de la vida en la que muchas de ellas hacen un esfuerzo excesivo tratando de sobrellevar demasiadas responsabilidades.

María Ángeles Fernández lleva 17 años como voluntaria en el Teléfono de la Esperanza y lo tiene claro: “El principal problema de la mujer de hoy en día, y en general de la gente que llama, independientemente del sexo, es la soledad”.
María Ángeles es una de los 90 voluntarios que, de forma desinteresada, atienden las llamadas del Teléfono de la Esperanza. Dedica una tarde a la semana a escuchar los problemas de la gente que marca su número. “Lo que más me llena es el contacto con las personas que acuden a nosotros. Acompañamos y ayudamos a toda esta gente a crecer como seres humanos”, explica.
El año pasado, los voluntarios de los 24 centros del Teléfono de la Esperanza en España atendieron un total de 69.737 llamadas, de las que el 74 por ciento fueron efectuadas por mujeres.

Las mujeres, al contrario que los hombres, no tienen ningún problema en solicitar ayuda, tanto para ellas mismas como para otros miembros de su familia, en caso de necesitarla. Además son ellas las que manifiestan mayor grado de frustración ya que se sobrecargan de responsabilidades tratando de compaginar su trabajo con la labor de ser madre, esposa y cuidadora de los familiares mayores del hogar, según explican en el Teléfono de la Esperanza.
Pedro Madrid Soriano, miembro fundacional y presidente del Teléfono de la Esperanza, recuerda especialmente un caso: “Una noche llamó una señora, parecía muy culta, y quería que la acompañara mientras se suicidaba con la condición de que no la delatara ni a la policía ni a ningún hospital. Así lo hice. Estuve tres horas y media escuchándola y realmente la vida había sido muy dura con ella. No conseguí que desistiera en su empeño, pero al menos me dijo que, gracias a mí, se iba más tranquila y pensando que no todo el mundo era tan malo como ella pensaba”.

El principal demandante del teléfono de la Esperanza es una persona soltera con problemas psicológicos o de soledad; aunque también se detecta que cada vez es mayor el número de féminas con serios problemas para comunicarse, en particular, con su pareja. En esta línea, el 80 por ciento de las mujeres españolas se quejan de la falta de comunicación con sus compañeros, por lo que ellas se sienten solas y aisladas, con una gran necesidad de ser escuchadas. Entre los llamantes hombres, los solteros sobrepasan, de lejos, a los que viven en pareja.
Por otra parte, pese a que las leyes se van modificado para asegurar la igualdad de oportunidades entre los dos sexos, muchas llamadas ponen al descubierto que algunas mentalidades no han cambiado y que algunos hombres siguen sintiendo que tienen dominio sobre sus parejas, lo que con frecuencia desemboca en una situación de violencia doméstica.

“Lo que hacemos en estos casos es escuchar sin prejuicios. No decimos a estas mujeres lo que tienen que hacer, sino que intentamos que ellas mismas pongan en marcha sus propios mecanismos terapéuticos. Lo hacemos a través del método socrático, es decir, les hacemos las preguntas adecuadas para que ellas mismas comprendan por qué vuelven a perdonar a su agresor una y otra vez”, dice Fernando Alberca, voluntario y encargado de comunicación del Teléfono de la Esperanza.
El Día de la Escucha tiene también como objetivo sensibilizar a la sociedad sobre los efectos beneficiosos que tendrían para todos la promoción de una “cultura de la escucha” en el mundo actual. El 65% de las personas que acuden al Teléfono de la Esperanza dice claramente que lo único que necesitan es que alguien les preste atención. “Detrás de todo lo que decimos hay un sentimiento y detrás de todo sentimiento, aunque sea de alegría, hay una demanda. Para mí la escucha es acoger al otro sin reservas”, asegura Pedro Madrid.
Este jueves, y a lo largo de las las 24 horas, como todos los días, el Teléfono de la Esperanza seguirá ofreciendo, del día y en sus 24 centros en toda España, una ayuda respetuosa, profesional y gratuita a todos aquellos que lo necesiten.