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Valdemingómez, el estómago de Madrid

Valdemingómez, el estómago de Madrid

Por Carmen M. Gutiérrez
jueves 01 de noviembre de 2007, 00:00h
Actualizado: 30/04/2008 12:39h
El Parque Tecnológico de Valdemingómez digiere todos los residuos urbanos.
Producir papel reciclado evita un 40 por ciento de emisiones de gases de efecto invernadero' o 'fabricar una tonelada de plástico reciclado ahorra 12 barriles de petróleo' son algunos de los mensajes con los que se encuentran aquellos que acuden al centro de visitantes de Valdemingómez. El objetivo es que tomen conciencia de la importancia de reciclar.

Una visita observa los paneles informativos del centro Sin embargo, hoy en día, la sensibilización sobre el reciclaje se orienta hacia una correcta separación de los residuos y se empieza a hacer hincapié en la importancia de generar menos desechos. No es de extrañar, ya que no podemos llenar el mundo de basura, como reza el anuncio televisivo.

Por este motivo, lo primero que se encuentra el visitante cuando va a Valdemingómez es un vídeo que muestra que una familia de cuatro miembros genera 1.460 kilogramos de basura al año y todos los madrileños juntos más de 1.200 millones de kilos. El vídeo termina preguntando: "¿Cómo puedes ayudar a cuidar el medio ambiente?".

La sala infantil del centro de visitantes de Valdemingómez El resto de la visita da pistas para contestar a esta pregunta. Paneles que muestran el impacto que los desechos producen en el medio ambiente, juegos interactivos que enseñan a reciclar correctamente y a calcular la huella ecológica que provocan nuestras costumbres o una proyección de fotografías que refleja la evolución en la recogida de basura desde principios del siglo pasado pretenden calar en las conciencias. "Parece el pleistoceno", espeta uno de los alumnos de Ciencias Ambientales que visitan Valdemingómez cuando ve los carros que se usaban hace ya mucho tiempo.

Un grupo de estudiantes de Ciencias Ambientales escuchan una explicación Los visitantes también conocen la complejidad de un parque tecnológico que procura valorizar todos los residuos. Las nuevas instalaciones facilitan esta tarea, pues aunque hasta septiembre se podía visitar Valdemingómez, era difícil que se sacara una idea clara de  todo lo que se hace en cada uno de los órganos de este organismo, asegura Julián Zamora, uno de los responsables del diseño del programa educativo.

El centro de visitantes procura concienciar sobre el reciclaje En concreto, esos organismos son once entre vertederos, centros de clasificación y de compostaje y otras instalaciones, que pueden recorrerse para conocer su actividad tras atender a la primera presentación, aunque dependiendo de la cualificación de las personas que visitan el centro las explicaciones cambiarán.

Así, por ejemplo, el lenguaje utilizado durante el recorrido de los alumnos de Ciencias Ambientales es bastante técnico y poco comprensible para personas sin una formación específica. Como también lo será durante las visitas de equipos de trabajo, como la de una comitiva del ministerio polaco de Medio Ambiente que estuvo en Valdemingómez para ver cómo podían mejorar sus sistemas de tratamiento de residuos.

Vista de las instalaciones educativas Tras la introducción, los visitantes ya están listos para profundizar en los procesos que se llevan a cabo en las cuatro plantas que alberga Valdemingómez. Así, conocen que los residuos urbanos recogidos por los servicios de limpieza del Ayuntamiento, un total de 1,6 millones toneladas al año, se distribuyen entre los centros de tratamiento de La Paloma, Las Lomas y Las Dehesas.

La basura se clasifica en los trómeles Sin embargo, La Galiana no recibe residuos, sino que se ocupa de extraer biogás del antiguo vertedero, que ha sido sellado y clausurado, en una cantidad suficiente para producir electricidad para 35.000 viviendas durante un año. En este centro, los empleados también se ocupan de conservar el parque forestal en el que se ha convertido dicho vertedero.

Uno de los momentos más espectaculares de la visita a Valdemingómez son las zonas de triaje, donde se separan los materiales reciclables de la materia orgánica. Así, lo aseguran los monitores y también Javi Morillo, quien visita el parque tecnológico junto a otros compañeros como parte del curso de capacitación laboral en carpintería. Según explica una de las profesoras de este joven, de la asociación cultural La Kalle, con esta actividad y otras que también suponen salir de excursión se enseña a los alumnos los contenidos sobre medio ambiente incluidos en todos los programas educativos de este tipo.

 Los trómeles en movimiento "Lo que más me ha impresionado es la gran cantidad de basura dando vueltas en los toneles", asegura Morillo. Llamados técnicamente trómeles, estos dispositivos giratorios van filtrando los residuos según su tamaño y material, después de pasar por varios de ellos llegan a unas cintas donde se siguen separando manualmente.

Después de este proceso, los restos con los que se pueden fabricar otros objetivos se envían a recicladores tras formar las balas, esos paquetes dynamicos de briks, plásticos y otros materiales. La materia orgánica se envía a las plantas de biometanización, en las que se produce biogás y un producto orgánico llamado digesto con el que se fabrican fertilizantes en las plantas de compostaje del parque tecnológico. El resto de residuos se divide entre el nuevo vertedero y la planta de incineración, que también produce energía.

El triaje manualPero, quizá, lo más importante sea conocer para qué sirven estos procesos. Algunos datos ilustran los resultados de los esfuerzos que se hacen en la actualidad en el tratamiento de residuos para sacarles el mayor partido posible y contaminar lo mínimo. El compostaje en Valdemingómez produce 70.000 toneladas al año de fertilizantes y la incineración de residuos genera el 4,6 por ciento de la electricidad para usos domésticos que consume Madrid en un año.

Balas de materiales reciclables En la actualidad, según los datos ofrecidos por el jefe del departamento de Planificación y Control de Calidad, Juan Carlos Pastor, un 60 por ciento de los residuos que entran en Valdemingómez se llevan al vertedero, pero el objetivo es que el porcentaje sea cero. Para ello, entre otras mejoras se están construyendo nuevas plantas de biometanización y el complejo que sustituirá al actual centro de La Paloma.

El parque forestal creado en el antiguo vertedero es recorrido por un tren educativo En definitiva, el recorrido por Valdemingómez con sus casi dos mil metros cuadrados de superficie educativa repartidos entre el centro de interpretación y otros espacios situados en sus plantas de tratamiento pretende concienciar a través del impacto y la información a las 25.000 personas que se espera que lo visiten cada año.
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