El pasado mes de enero se presentó en el Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid el primer informe del anteproyecto de la que será Ley del Espacio Madrileño de Educación Superior (EMES).
La puesta en marcha de esta ley, que tiene como fin principal dotar de herramientas a las universidades madrileñas para incrementar y mejorar la docencia innovadora y la transferencia de conocimiento a la sociedad, supondrá que nuestro sistema deje de ser el único en carecer de una regulación específica. Además, el Gobierno de Cristina Cifuentes, cumple uno de los principales compromisos en materia de universidades.
Desde el inicio de esta Legislatura, la Consejería de Educación y Deportes lleva trabajando en la elaboración de este proyecto de Ley, haciendo del diálogo y el trabajo conjunto con la comunidad universitaria de la región, así como con expertos en investigación y transferencia de conocimiento, el principal instrumento de trabajo.
El fruto de este diálogo y debate, plasmado en un documento de ideas titulado “La modernización del Espacio Madrileño de Enseñanza Superior”, ha servido como base para este anteproyecto de Ley.
La futura ley abrirá más la región al mundo, internalizando nuestro sistema de educación superior, además de facilitar a nuestros estudiantes y profesores la movilidad dentro de España, con la creación conjunta de estructuras científicas o la recepción de centros e instalaciones de universidades procedentes de otras autonomías.
El anteproyecto aborda, como no podía ser de otra manera, el marco de financiación que debe servir como palanca de estímulo para la modernización universitaria. En este sentido, el texto plantea articular un nuevo sistema que incluya una aportación fija para garantizar un servicio público de calidad y, por otra parte, una parte variable ligada al cumplimiento de determinados indicadores objetivos de la calidad.
La parte de financiación variable y plurianual tendrá en cuenta criterios para medir la investigación, la docencia y la transferencia de conocimiento, apoyándose en objetivos evaluables como el número de publicaciones, el impacto de las mismas, la inserción laboral de los titulados, el uso de nuevas metodologías docentes, la adopción de buenas prácticas internacionales, la capacidad para captar fondos para proyectos de investigación, la internacionalización y atracción de estudiantes extranjeros o sus planes de estudios bilingües, entre otros muchos ejemplos.
Garantizamos la autonomía universitaria amparada por la Cosntitución con un modelo de universidad, contenido en la Ley, dispositivo y flexible en sus grados de realización. Nuestras universidades podrán seguirlo o no, según estimen conveniente, si bien es cierto que corresponde a la Gobierno Regional definir la política educativa que considere más conveniente en el marco de sus competencias.
El borrador incluye medidas que favorecen la creación de figuras de profesorado que promuevan la movilidad internacional con convocatorias que se llevarán a cabo con procedimientos objetivos y transparentes porque estamos convencidos que la atracción y retención del talento es un elemento clave en la calidad de los sistemas académicos. Nuestras universidades deben tener capacidad para atraer a nuevos profesores e investigadores tanto de dentro como de fuera de nuestro país, para ello es preciso flexibilizar y agilizar los mecanismos de selección actualmente existentes y permitir así que se pueda reclutar con mayor facilidad a profesionales de reconocido prestigio.
Otro de los objetivos es el impulso de la participación activa de los estudiantes universitarios madrileños. Para ello, constituiremos el Consejo de Estudiantes Universitarios, como órgano de representación y participación estudiantil. Fomentaremos además la participación de nuestros alumnos en la evaluación del profesorado mediante parámetros de docencia, cuestión que se tendrá en cuenta en los indicadores de calidad de las universidades públicas vinculados a la financiación.
En el Espacio Madrileño de Educación Superior (EMES) se integran plenamente las Enseñanzas Artísticas Superiores, a la vez que impulsa las pasarelas entre la enseñanza universitaria y la Formación Profesional Superior. Creemos necesario impulsar la coordinación universitaria dentro del EMES para mejorar la oferta educativa y promover la cooperación entre universidades.
En definitiva, el gobierno de Cristina Cifuentes sigue trabajando para que la educación Superior siga moviéndose en los parámetros de excelencia que merecen nuestros jóvenes y que hacen de Madrid el espejo en el que se miran el resto de regiones españolas.
Bartolomé González es diputado del Grupo Popular en la Asamblea de Madrid