Esta especie de árbol puede llegar a superar los 25 metros de altura. Su tronco es recto y grueso; y la corteza, lisa y clara, aunque con el paso de los años se va resquebrajando y oscureciendo. Por su parte, la copa del álamo temblón, es amplia y clara.
.jpg)
Las hojas de esta especie son conocidas por la gran variedad cromática que presentan antes de la caída. Su forma es redondeada, aunque algo más anchas que largas, y tienen borde festoneado o sinuoso-dentado. Asimismo, las hojas son colgantes y con peciolo alargado, por lo que 'tiemblan' al menor movimiento de aire.
Las florescencias aparecen entre febrero y marzo, y se presentan en forma de amentos colgantes, mientras que el fruto, consistente en una cápsula con semillas oscuras, lo hace entre abril y mayo.
El álamo temblón crece hasta en lugares con una altitud máxima de 2.000 metros. Aunque es una especie muy común en Europa, en España sólo se encuentra en los Pirineos, la Cordillera Cantábrica, el Sistema Central y el Sistema Ibérico. En el resto, su presencia es meramente testimonial u ornamental.
Entre los usos que se le dan al álamo temblón se encuentra la fabricación de cerillas y palillos de dientes, debido a que su madera es poco pesada. También se utiliza en tornería y ebanistería para el interior de muebles. Asimismo, esta especie se destina a la elaboración de pasta de papel de buena calidad.