QualiPhi es una combinación de una quimera o versión
optimizada de la ADN polimerasa del bacteriófago Phi29 y una nueva formulación
que mejora la sensibilidad de una técnica muy extendida en los laboratorios de
biología molecular: la amplificación de ADN. ¿Cual es la naturaleza y los
aspectos distintivos de la invención que ha patentado?
Esta nueva patente, la "Quimera de ADN polimerasa del fago phi29", es una versión optimizada de la ADN polimerasa del bacteriófago phi29, a la que se le
ha añadido un dominio de unión al ADN. Esto hace que la nueva ADN polimerasa se
una mejora de la natural y que aumente su capacidad de amplificación, tanto del ADN circular como el genómico lineal. Además, hemos mejorado las
condiciones de la reacción de amplificación, lo que hace posible amplificar una
única molécula de ADN circular y también el ADN de una sola célula. Los
inventores de esta patente somos Miguel de Vega, José María
Lázaro, Luis Blanco, Mario Mencía y yo, y su propietario es el Consejo Superior de
Investigaciones Científicas (CSIC).
Esta quimera es una mejora considerable de la anterior
polimerasa (y de su patente) ¿Qué soluciones
aporta y en qué campos o sectores es de aplicación? ¿Qué nuevos beneficios reporta
su invención a la sociedad?
Las
soluciones que aporta esta nueva patente son varias, por ejemplo se puede amplificar el ADN en un tiempo
más corto y amplificar incluso una única molécula de ADN. Además, los campos
de aplicación son diversos: análisis genéticos, medicina forense, estudios
arqueológicos, etc.; y los beneficios posibilitan la amplificación de muestras de ADN que
están presentes en cantidades limitantes para poder estudiarlas posteriormente.
¿Cómo ha evolucionado el proceso de licencia de una
invención desde que usted patentó por primera vez el fago Phi29 hasta la
actualidad? ¿Y el interés de la industria por este tipo de productos?
Cuando
patentamos la ADN polimerasa de ø29 en el año 1989 la licencia de explotación
la obtuvo la empresa americana United States Biochemical Corporation, que
después pasó a Amersham Biosciences y posteriormente a General Electric
Healthcare. Estas empresas tuvieron un interés muy grande y
los rendimientos económicos obtenidos fueron muy altos.
¿Qué peso ha tenido en su carrera científica el impacto
comercial de su hallazgo?
Las
regalías obtenidas se distribuyeron entre las tres partes participantes en el proyecto. Para la institución propietaria de la patente, en este caso el CSIC, fue una tercera parte, a los inventores (Luis Blanco, Antonio Bernad, José María Lázaro y
Margarita Salas) también fue otra tercera parte. El 40% fue al Centro de Biología
Molecular "Severo Ochoa", donde yo trabajo, y el 60% fue al laboratorio. Esto
ha sido muy importante ya que es un dinero con el que hemos podido contratar
personal investigador (doctorandos y postdoctorandos).
Desde su perspectiva como investigadora de un centro público
de investigación, ¿qué medidas considera necesarias para fomentar la protección
de los resultados de la investigación y su comercialización? ¿Desde dónde
considera que deben de existir: en la institución donde se trabaja, en la Administración Pública
correspondiente...?
La implicación
y ayuda de la Institución en la que se trabaja es fundamental para fomentar la
protección de los resultados en la investigación.
Su hallazgo se va a comercializar a través de X-Pol
Biotech, compañía del Grupo Genetrix ¿Cómo cree que podría promoverse la
actividad comercial de transferencia de tecnología desde la Academia a la
Industria?
La
Academia y la Industria tendrían que colaborar en mayor medida y estar más en
contacto para promover eventualmente la transferencia de tecnología.
Si tuviera que elegir un momento especial de estos
cuarenta años de fructífera investigación, ¿Cuál sería?
En el
transcurso de los cuarenta y seis años que llevo trabajando con el virus bacteriano phi29 ha habido muchos resultados
importantes. Yo resaltaría el descubrimiento de la proteína que inicia la
replicación del ADN viral y que se queda unida covalentemente al mismo, y el
descubrimiento de la ADN polimerasa producida por el virus, que tiene unas
propiedades que la hacen única para la amplificación del ADN.