El Ayuntamiento de Madrid abrirá en la presente legislatura cuatro oficinas de atención a inmigrantes subsaharianos, que se unirán a la que ya existe en la calle del Buen Gobernador, en el distrito de Ciudad Lineal, y que ya ha asesorado a más de 4.000 de estas personas llegadas a la capital desde países como Senegal, Guinea Ecuatorial o Malí, entre otros.
Esta es una de las medidas que pondrá en marcha el Gobierno municipal para mejorar la atención a este tipo de inmigrantes, que se complementará con iniciativas como la ampliación del servicio de traducción e interpretación y del programa 'Quedamos al salir de clase', que llegará a todos los barrios de Madrid.

Además, el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, que visitó este lunes la oficina de atención a los inmigrantes subsaharianos en Ciudad Lineal, se comprometió a desarrollar el programa 'Deporte y convivencia', a incrementar la capacidad de los servicios de acogida para este colectivo y a abrir una oficina de atención a los madrileños que residen en el extranjero.
Gallardón explicó que los inmigrantes subsaharianos que llegan a la capital se enfrentan a dificultades como el idioma, el acceso a una vivienda digna, la incorporación al mercado de trabajo o la participación social. Por ello, el Ayuntamiento puso en marcha en noviembre de 2005 el Programa de Acogida Temporal y Atención a Personas de Origen Subsahariano.

Gracias a esta iniciativa, más de 4.000 inmigrantes ya han recibido asesoramiento y 306 de ellos han sido acogidos en pisos destinados a este fin, un total de ocho que suman 49 plazas, de las que ocho son de emergencia. Las estancias en estas viviendas duran un máximo de tres meses.
El regidor indicó que el programa de acogida, en el que este año se invertirá 550.000 euros, tiene como objetivos informar y orientar a las personas recién llegadas, prevenir situaciones de desarraigo y marginalidad y proporcionar estabilidad residencial y personal a quienes presentan mayor grado de vulnerabilidad y desprotección.
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Para ello, la oficina de atención a inmigrantes subsaharianos, que actualmente son unos 15.000 en Madrid, un 88 por ciento más que hace cinco años, les ofrece información sobre su situación jurídica y sobre el acceso a los servicios sociales, apoyo para encontrar un empleo y ayuda en su formación, además de prestarles atención psicológica o sanitaria.
Tras recorrer las dependencias de la oficina, Ruiz-Gallardón destacó que una vez que los inmigrantes están en Madrid, son "plenamente" madrileños, por lo que el Ayuntamiento debe prestarles la atención que necesitan. "No queremos irnos de vacaciones sin dejar claro que la inmigración es una de las prioridades de la legislatura", subrayó el alcalde.
Uno de cada cinco inmigrantes vive en Madrid
Mientras, la delegada de Familia y Servicios Sociales, Concepción Dancausa, que acompañó a Gallardón en su visita, destacó que "uno de cada cinco" extranjeros que vive en España reside en Madrid, por lo que la ciudad debe aprovechar la "oportunidad" que supone su presencia en la ciudad.
Dancausa aprovechó su intervención para dibujar un perfil de los inmigrantes subsaharianos que viven en Madrid. Así, explicó que la mayoría procede de países como Guinea Ecuatorial, Malí, Senegal y Guinea y tiene entre 18 y 44 años. La gran parte de ellos son hombres, aunque en casos como los de Cabo Verde o Guinea Ecuatorial las mujeres superan ampliamente a los varones.
Además, la responsable de Familia y Servicios Sociales afirmó que el Ayuntamiento debe dar respuesta a las demandas de esta población inmigrante, y de todas en general, y debe fomentar su integración, ya que, a su juicio, el "futuro" de Madrid "está hecho para ellos".