Los conductores dejarán 400 millones en las arcas municipales
miércoles 26 de diciembre de 2012, 00:00h
Actualizado: 27/12/2012 15:59h
Las arcas del ayuntamiento de Madrid recibirán a lo largo del año 2013 un total de 400 millones de euros en concepto de sanciones, impuestos y tasas de tráfico, según un estudio realizado por Automovilistas Europeos Asociaciados.
Según este estudio, el presupuesto municipal del consistorio de la capital se 'alimentará' con 118.583.800 euros por multas de circulación, 151.701.063 por el Impuesto sobre Vehículos de Tracción Mecánica, 88.373.126 por el Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), 30.095.431 por la tasa del vado y 8.028.980 por la retirada de coches por la grúa.
Los 396.782.400 euros que suman esas cinco partidas serán, sin embargo, 101.297.132 euros menos que los presupuestados para 2012, lo que supone una reducción del 20,33 por ciento.
Salvo la recaudación por el SER, que aumenta un 9,8 por ciento, el resto de los conceptos disminuyen: un 32,6 por ciento las multas, un 9,7 por ciento el Impuesto sobre vehículos, un 38,6 por ciento la tasa del vado y un 67,3 por ciento la de la grúa.
Como han indicado fuentes municipales, esta reducción obedece a la decisión del gobierno municipal de Ana Botella de presupuestar 'de acuerdo con el criterio de caja', lo que supondrá que solo se contarán los ingresos reales.
En cuanto a las multas, el ayuntamiento de Madrid tiene previsto tramitar en 2013 cuatro millones de denuncias de tráfico, la mayor parte, 2.750.000, por infracciones al SER. Asimismo, los Agentes de Movilidad tendrán que imponer otras 650.000 denuncias. Por su parte, la Policía Municipal también levantará un importante número de sanciones. En 2011este cuerpo impuso 593.560 multas. Respecto de la grúa, el Ayuntamiento prevé retirar 21.000 vehículos.
Para la asociación, la tramitación "masiva" de multas de tráfico que hace el consistorio madrileño, con casi 11.000 sanciones al día, "puede poner en peligro el carácter ejemplarizador que debe tener todo sistema sancionador y convertirse en un mero instrumento de recaudación, en el que a cada automovilista madrileño le podría corresponder el pago de dos multas al año".
Considera además que el Ayuntamiento de Madrid es "víctima de su propia burocracia" ya que del total de las denuncias que formula sólo consigue cobrar un tercio.