El cartel del Tío Pepe volverá a la Puerta del Sol
viernes 21 de diciembre de 2012, 00:00h
Actualizado: 23/12/2012 17:11h
El popular cartel del Tío Pepe volverá a la Puerta del Sol pero se traslada desde el antiguo Hotel París, donde ha estado ubicado hasta ahora, hasta el número 11 de la misma plaza, el edificio donde está la tienda de libros de El Corte Inglés, entre las calles Preciados y Carmen.
La Comisión de Patrimonio Histórico de Madrid (CIPAHM) ha aprobado este viernes que el cartel del Tío Pepe vuelva a la Puerta del Sol. Tras ello, se deberá proceder a solicitar una licencia de instalaciones de acuerdo con la ordenanza de publicidad exterior, que habilita el Área de Medio Ambiente, han explicado fuentes municipales.
En concreto, la Comisión ha analizado la petición que ha hecho González Byass después de meses buscando una ubicación al cartel que hasta ahora estaba en el edificio que la empresa Apple lleva casi un año reformando para abrir una tienda en el kilómetro cero de la capital.
Esta petición viene después de que se hayan estudiado diferentes emplazamientos en la Puerta del Sol pero que por cuestiones de espacio o porque no había acuerdo con los propietarios de los edificios, la decisión no llegaba. Finalmente, la comunidad de propietarios del número 11 ha dado su autorización y se colocará en la azotea.
La Plataforma 'Tío Pepe por siempre en Sol' ha celebrado que el cartel se quede en el kilómetro cero de la capital pero ha lamentado que no sea en su ubicación de siempre, sobre el antiguo Hotel París, donde Apple abrirá próximamente una nueva tienda.
Para la Plataforma, el luminoso es "un símbolo" y, a su juicio, "los símbolos no se cambian de lugar por intereses económicos". "Estamos esperando a que se inaugure la tienda de Apple y ese día nos manifestaremos pacíficamente para hacerles llegar nuestro desprecio por la falta de sensibilidad hacia un símbolo de España y de los españoles", ha indicado.
Así, ha apuntado que "ojalá una nave extraterrestre hiciera desaparecer el edificio" para poder construir un parque o un pequeño jardín en su lugar con una estatua del Tío Pepe y poder simbolizar "que el mercantilismo no debe ser siempre el que debe llevarse el gato al agua".