El fiscal superior de Madrid, Manuel Moix, se reunirá este jueves con el fiscal provincial, Eduardo Esteban, y con la fiscal del 'caso Madrid Arena' para estudiar las declaraciones judicial realizadas hasta ahora en el marco de la investigación judicial en aras a decidir nuevas imputaciones.
Por ahora, las únicos imputados por lo sucedido la noche del 31 de octubre en el recinto municipal de Madrid Arena son el organizador de la fiesta en el pabellón Madrid Arena y propietario de Diviertt,
Miguel Ángel Flores,
el responsable de Kontrol 34 y
el concejal Pedro Calvo.
Los abogados de las familias de las chicas fallecidas han anunciado ya que ampliarán sus denuncias para solicitar que se impute al delegado de Medio Ambiente, Seguridad y Movilidad, José Antonio de Guindos, y al jefe de la Policía municipal, Emilio Monteagudo. Las peticiones se realizarán después de que Flores manifestara este martes que la avalancha humana se produjo por la masa de gente que se coló en la fiesta a consecuencia del macrobotellón que permitió la Policía municipal.
"Creo que hay que ir en la investigación paso a paso", ha asegurado este miércoles Moix. En este sentido, ha señalado que "en función de las declaraciones, del contraste que se haga, de la documentación y de los informes policiales, se valorará si esas imputaciones le parecen a la Fiscalía adecuadas o si solicita la imputación de otras personas".
"Hay que ir paso a paso, no precipitarse a la hora de llamar imputados a las personas por el concepto tan peyorativo que tiene entre la ciudadanía el concepto de imputado", ha insistido.
El juez recontará el número de entrada
El juez Eduardo López, que instruye el 'caso Madrid Arena', acudirá este viernes, acompañado por su secretario judicial, a las dependencias de la Jefatura Superior de la Policía de Madrid para proceder al recuento de las entradas decomisadas por la Policía en el pabellón donde se celebró la fiesta de Halloween del pasado 31 de octubre.
Las entradas fueron halladas por la Policía en un edificio satélite al recinto principal. Los agentes encontraron varias urnas en las que se hallaban los tickets vendidos para asistir a la fiesta en el recinto de la Casa de Campo de Madrid.
Nada más tener conocimiento del hallazgo, el juez ordenó el precinto de las urnas por lo que por el momento se desconoce el número de entradas exacto que contienen los recipientes.
Precisamente este martes, el responsable de la empresa Diviertt que organizó el evento, Miguel Ángel Flores, aseguró desconocer el paradero de las entradas. Según sostiene, para esa noche se vendieron 9.650 boletos para un aforo permitido de 10.500 personas. Si bien la Policía investiga si se sobrepasó ese aforo.
No obstante, Flores reconoció en su declaración que se imprimieron un total de 17.500 entradas. También aseguró que se colaron cerca de 4.000 jóvenes de los 6.000 que asistieron al botellón que se celebró en una zona adyacente dentro del recinto vallado del Madrid Arena.