lunes 03 de enero de 2011, 00:00h
Actualizado: 04/01/2011 08:12h
La Unidad de Cáncer de Mama del Programa de Investigación Clínica del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) ya ha dado sus primeros pasos bajo la dirección de Miguel Ángel Quintela, procedente del Ontario Cancer Institute – Princess Margaret Hospital (Canadá), donde ha trabajado en el desarrollo de nuevos fármacos y en investigación básica.
“Las líneas de trabajo que nos hemos marcado”, comenta el directos de la Unidad, “abarcan desde la investigación preclínica con compuestos candidatos a convertirse en fármacos, de un sistema de factores predictivos de eficacia a nivel individual basado en proteómica, el desarrollo de fármacos en fase temprana (fase 0-fase II) y personalización del tratamiento del cáncer de mama, hasta un programa de formación postMIR”.
La Unidad de Cáncer de Mama del Programa de Investigación Clínica del CNIO se encarga de trasladar a la clínica los resultados obtenidos en la investigación básica/traslacional que se realiza en el propio centro. En este contexto, según explica Miguel Ángel Quintela, “aunque se trabaja también con fármacos procedentes de la industria farmacéutica, nuestra intención es aplicar los resultados del trabajo del Programa de Terapias Experimentales del CNIO. Este centro de investigación ya dispone de fármacos muy buenos en su pipeline y, a pesar de que quedan todavía entre tres y seis años para que pueda iniciarse su investigación clínica en Fase I, ya se puede empezar a trabajar con ellos en investigación preclínica”.
Otro de los objetivos de la Unidad de Cáncer de Mama en el ámbito de la personalización de terapias es el de desarrollar un sistema de obtención de factores predictivos basado en la proteómica. “Nuestro objetivo”, dice el director de la Unidad, “es que este sistema permite no sólo predecir el desenlace terapéutico, sino además el desarrollo de combinaciones racionales de fármacos para los pacientes con fenotipo desfavorable para cada una de las drogas dirigidas a dianas que se incorporen a ensayos clínicos”.
En lo que se refiere a la investigación clínica lo más básico es el desarrollo de fármacos en fase más o menos temprana tratando a subgrupos de pacientes con factores predictivos definidos o intentando contestar a preguntas concretas derivadas de la experiencia preclínica que previamente haya determinado qué combinaciones farmacológicas son racionales y cuáles no. “Por eso queremos tener una muestra representativa de xenoinjertos que traduzcan la realidad clínica”, comenta Miguel Ángel Quintela.
En este contexto, una de las novedades más significativa en cuanto al cáncer de mama es la realización de ensayos en Fase 0 en neoadyuvancia, es decir, antes de la cirugía. “Se aplica un tratamiento corto”, explica el director de la Unidad de Cáncer de Mama, “de entre siete y quince días de duración, que sirven para medir una serie de parámetros farmacodinámicos en tumores vírgenes de tratamiento y que por tanto generarán resultados "limpios". La secuencia se seguirá de manejo estándar, por lo que ningún paciente ve comprometido el tratamiento que iba a recibir de todos modos. Las ventajas son que dicha estrategia ayudará a pacientes en el futuro y además permitirá cirugías más conservadoras. "Hoy por hoy, cuando el tumor primario es mayor de un centímetro (en cáncer de mama) se puede justificar el tratamiento en neoadyuvancia”.
Finalmente, otro objetivo de esta Unidad de Cáncer de Mama será el de poner en marcha un programa postMir, dirigido a aquellos oncólogos que deseen implicarse en proyectos de investigación traslacional sin marcharse al extranjero.