Si usted o un familiar padece del corazón, de cataratas o necesita una prótesis de cadera o de rodilla, muy pronto tendrá un plazo fijo para operarse: seis meses como máximo independientemente de la comunidad autónoma en la que viva y en cualquier centro de la sanidad pública, incluida, por supuesto, la Comunidad de Madrid.
Este es el acuerdo que ha alcanzado el Ministerio de Sanidad con todos los gobiernos autonómicos y que comenzará aplicarse a partir del año que viene. A partir de ese momento, un paciente al que se le prescriba una
cirugía cardiaca valvular,
coronaria, una operación por
cataratas o la implantación de una
prótesis de cadera o rodilla deberá entrar en quirófano en menos de 180 días naturales. El diagnóstico en estos casos, es decir, el paso por la consulta del especialista, la decisión sobre la operación o el tratamiento terapéutico, también deberá hacerse en menos de seis meses.
Únicamente se perderá esta garantía, según el decreto ley (
consulte aquí el texto íntegro) votado este lunes por todos consejeros de Sanidad regionales en su reunión en Palma de Mallorca, si la urgencia de la operación deja de existir, si el paciente renuncia a la atención o sí se niega a ser operado en otro centro (sea público o privado) de los que le sean ofrecidos a fin de cumplir dicho plazo. Quedan
excluidas de la garantía de los seis meses las personas que estén en lista de espera para
transplantes, las
urgencias (incluyendo reimplantes de miembros y atención a quemados), las operaciones que requieran de una
espera necesaria (tratamientos de reproducción asistida) y aquellas que
no consten en el catálogo del Sistema Nacional de Salud (cambio de sexo, cirugía estética y otras).
El problema de Madrid
Hasta aquí la teoría, porque los problemas con la Comunidad de Madrid y la forma en la que el Gobierno de Esperanza Aguirre contabiliza las listas de espera no quedan, en principio, resueltos. Es más, se auguran nuevos problemas entre el Ejecutivo central y el autonómico.
En Madrid, un paciente entra en lista de espera una vez que tiene "todas las pruebas" y que se le da
cita con el anestesista, no cuando se le prescribe la operación como en el resto. Por este motivo, y dado que entre una fecha y otra pueden existir meses de diferencia, Madrid no está incluida en el recuento nacional de listas de espera y tanto el PSOE, como IU, los sindicatos y diversas asociaciones de pacientes
califican de "mentira" que cualquier paciente se esté operando
"en menos de 30 días". Esperanza Aguirre ofreció este compromiso -o la posibilidad de operarse gratis en un centro privado, donde también debe esperar turno- como garantía de que, en caso contrario, dejaría la presidencia de la Comunidad. La Consejería ha confirmado a
Madridiario que continuará aplicando la misma fórmula, porque los 180 días supondrían "un paso atrás" en su política. El Ministerio se ratifica en que, tras los seis meses de gracia que ofrece el decreto para que las comunidades se adapten, Madrid deberá contar la espera, como todas, "
desde que el especialista indica la intervención".
Con este Decreto Ley, Sanidad quiere poner coto a las siempre polémicas listas de espera sanitarias. Para la ministra Trinidad Jiménez, esta normativa supone "un primer paso" para acabar con el
agravamiento de las enfermedades por culpa de las esperas (que el propio decreto en su texto reconoce) y favorecer los diagnósticos y tratamientos en el menor tiempo posible (intención que también está en el argumentario de la ley).