Una clínica condenada a pagar 120.000 euros a un paciente
Por MDO/E.P.
lunes 04 de octubre de 2010, 00:00h
Actualizado: 05/10/2010 13:14h
La Audiencia Provincial de Madrid ha condenado a un médico y a una clínica madrileña a indemnizar con 120.000 euros a un paciente por las secuelas ocasionadas al desplazársele el clavo que le implantaron tras sufrir una fractura de fémur, según ha informado la Asociación El Defensor del Paciente.
El afectado, de 50 años, padeció de una poliomielitis en edad infantil que le dejó secuelas. El de 1 de junio de 2005 sufrió una caída en su domicilio que le produjo una fractura del fémur izquierdo. Días después, el médico G.A.C. le sometió al enclavado intramedular de la fractura del fémur izquierdo. Durante el postoperatorio padeció dolores intensos y la sensación de algo extraño en la rodilla. El médico sólo le exploró manualmente manifestándole que la rodilla estaba perfectamente y que era normal. Como consecuencia de ello, el paciente no podía andar.
Tras casi seis meses de dplencias se le realizó una radiografía de fémur, donde se apreció inmediatamente que el clavo se había desplazado de tal forma que se había introducido en la rodilla, por lo que el movimiento era del todo imposible y el daño considerable. La prescripción fue intervenir quirúrgicamente de forma inmediata para reconstruir el fémur y arreglar la rodilla mediante prótesis.
Sin embargo, el estado del paciente ha ido en deterioro, manteniéndose la sensación de inestabilidad en la rodilla. Por este motivo, necesita llevar bastones y una prótesis estabilizadora en la pierna lo que condiciona su independencia y su actvidad diaria. Tampoco puede conducir vehículos de motor debido a sus lesiones. Por todo ello, el paciente padece un estado depresivo y desde entonces se encuentra en tratamiento psicológico.