Caja Madrid va a apretarse el cinturón. Tras su 'fusión fría' con Bancaja, Caixa Laietana y las entidades de Segovia, Ávila, Canarias y La Rioja, la entidad va a reducir de 14.821 a aproximadamente 13.221 sus trabajadores. Además, reducirá en casi dos centenares sus 2.179 oficinas.
Estas son las cifras provisionales que manejan la entidad y los sindicatos y que deberán concretarse para poder recibir los
4.465 millones de euros (3.000 de ellos para Caja Madrid) que la nueva sociedad pedirá al Fondo de Reestructuración Ordenada Bancaria estatal. Con ellos, Caja Madrid y sus compañeros de viaje sanearán sus cuentas y acometerán su propia
reestructuración interna. Ello incluirá que cada una de las integrantes asuma la representación de las demás en determinados casos (cierre de sucursales y sustitución del servicio por otras del grupo), aunque cada una
conservará su marca, sus órganos, su actividad comercial y su obra social.
Hoy, Caja Madrid cuenta con 15.259 trabajadores, de los cuales 438 pertenecen al City National Bank of Florida. Sus representantes sindicales en los órganos de Gobierno llaman a la tranquilidad ya que aseguran que el proceso de prejubilaciones se hará "de forma negociada" y durará entre 20 y 36 meses.
Proceso largo
Según explicó a
Madridiario José María Martínez (CC.OO.) el primer paso es convocar "cuanto antes" la mesa laboral para comenzar a tratar la reestructuración. "Entre el 10 y el 15% de la plantilla tiene
más de 55 años, y ese será aproximadamente el número de prejubilaciones, pero pueden ser menos, ya que la nueva sociedad mercantil tendrá que establecer sus órganos y servicios centrales y se podrían producir recolocaciones en ellos. Además, este año concluye el plan de prejubilaciones a tres años vigente, que estaba en los
58 años. Lo lógico es sentarnos y negociar uno nuevo, pudiéndose rebajar la edad hasta los 55 años", resume.
Miguel Ángel Abenjón (UGT) añade que, dada la rapidez y la urgencia con que se han firmado los acuerdos entre cajas para poder optar a las ayudas del FROB, a día de hoy "no existe plan laboral". Por ello, insiste también en la
negociación y en la
recolocación de trabajadores como prioridad inmediata.
El presidente de Caja Madrid y candidato a presidir la nueva SIP (Sistema Institucional de Protección),
Rodrigo Rato, aseguraba este mismo miércoles que los "errores estratégicos" tomados por las cajas de ahorros en los últimos años deben ser corregidos, lo que conllevará una reducción de empleados y del número de oficinas para mantener la eficiencia, así como responder a las "necesidades más inmediatas". Además, aseguró que devolver al FROB el dinero prestado no va a ser un "desafío" para la mayor caja de España y prefirió no valorar si, tras cumplirse los 15 años de 'fusión fría' que marca la ley, la alianza entre Caja Madrid y sus nuevos socios podría convertirse en una
fusión en toda regla.