Una calle o espacio de la capital homenajeará a la escritora Fina de Calderón
Por MDO/E.P.
miércoles 27 de enero de 2010, 00:00h
Actualizado: 27/01/2010 20:37h
Una calle o espacio público de la ciudad de Madrid recibirá el nombre de Fina de Calderón, en homenaje a la escritora, poetisa, música y compositora española, que nació en Madrid en 1927 y murió en su ciudad natal el pasado 12 de enero.
A propuesta del área de Gobierno de Las Artes, el Pleno municipal aprobó este miércoles por unanimidad la asignación de este nombre a la vía, espacio público o institución cultural madrileña que en su momento se determine. En el Salón de Plenos se encontraban en el momento de la votación los tres hijos de la homenajeada. Ante ellos, el alcalde, Alberto Ruiz-Gallardón, expresó la "profunda admiración" que Madrid ha sentido por ella y el "profundo agradecimiento por la labor en pro de la poesía que realizó durante tantos años". "La mejor forma que tiene Madrid de devolver el reconocimiento a sus ciudadanos ilustres es poner nombre de espacio público", añadió.
Josefina de Attard y Tello, conocida artísticamente como Fina de Calderón, estudió violín desde muy joven y comenzó a escribir poemas durante una convalecencia en Berck Plage (Francia). Con tan sólo once años, despertó la curiosidad de la escritora francesa Colette, quien consiguió que los poemas de la madrileña fueran interpretados en la Comedia Francesa y publicados en las principales revistas del género.
Durante su juventud estuvo integrada en los salones más exclusivos de la cultura parisina, actuando en la Sala Pléyel en un cuarteto de cuerda apadrinado por Pablo Casals, y consiguió beneficiarse de la influencia de personajes ilustres como Jean Cocteau, Federico García Lorca, Gregorio Marañón, Juan Ramón Jiménez, Rafael Alberti, Gerardo Diego o Antonio Buero Vallejo, entre otros.
Integrada en los círculos nobiliarios, fue muy amiga de Juana de Saboya, reina de Bulgaria, e intercedió ante el nuncio apostólico en España para evitar la expulsión de la España franquista del hijo de Juana, el rey Simeón II de Bulgaria, a causa de su matrimonio ortodoxo con Margarita Gómez-Acebo.
Obra
Su carrera estuvo muy vinculada a Toledo, ciudad que siempre la interesó artística e históricamente, e hizo de El Cigarral del Ángel, del que era propietaria, un centro de encuentro de poetas y actividades culturales de relevancia internacional.
También creó y promovió durante muchos años las sesiones poéticas 'Miércoles de la poesía' en el Centro Cultural de la Villa de Madrid, apoyada por el alcalde Enrique Tierno Galván.
Tras sufrir un infarto cerebral en junio de 2009, su salud se fue deteriorando hasta fallecer el pasado 12 de enero. Dejó una obra póstuma cuya presentación fue anunciada poco después: 'Toledario', un poemario dedicado a Toledo.
Este último título se sumó a un largo elenco que recorre tanto el teatro ('Fuego, grito, luna') como la poesía ('La cicatriz de arena', 'Pluriels') o las canciones ('En Roma', 'La otra mitad' o 'Pouvoir', que después interpretó Piaf). En ballet, compuso 'Cancela' y 'El Greco', y aún le llegó el ánimo para escribir las memorias 'Los pasos que no regresan'.