Miembros del PSOE y del PP consideran que la pelea política por la tauromaquia originada en Cataluña sería complicada en Madrid porque la afición y la fiesta están muy implantadas en la región.
Madrid es la capital del toreo mundial y resulta complicado que
el debate catalán de la prohibición de los toros se extienda a la región. 170 de los 176 municipios tienen fiestas de toros y los espadas de todo el mundo vienen a probar suerte a la Comunidad.
Madridiario ha contrastado con políticos madrileños para determinar el pulso de la sociedad regional con respecto a la Fiesta. Algunas formaciones han preferido no hacer declaraciones al respecto porque no tienen una posición común al respecto. Sin embargo, algunos entendidos sí han explicado desde su visión personal la ascendencia de la tauromaquia en Madrid.
Joaquín García Ponte es diputado regional socialista en la comisión de Vicepresidencia de la Asamblea de Madrid. En su época de concejal madrileño cofundó la escuela de tauromaquia municipal. Explica que en su formación no ha habido ese debate, al igual que en la sociedad madrileña.
El diputado asegura que "en Madrid hay mucha, mucha, mucha afición. Los festivales de otoño y primavera son un evento social para empresas y privados y hay colas kilométricas para conseguir abonos y entradas. Los toros son un acto de tradición y arte. Genera actividad económica y turismo. No habría debate porque Madrid está por las corridas". Y prosigue: "Comprendo que haya movimientos ecológicos al respecto, aunque si no hubiese esta fiesta, el toro de lidia desaparecería o quedarían unos pocos ejemplares en los zoos".
Disciplina de voto
Por su parte, Tomás Serrano, concejal presidente del PP en el distrito de Barajas y uno de los ediles más entendidos sobre el tema, critica que "haya libertad de voto en estos temas pero se exija disciplina para temas como el aborto o la religión".
Serrano indica que un debate como éste en Madrid no prosperaría y comenta que éste no es un debate nacionalista porque en el sur de Francia hay más afición al toreo que en muchos sitios de España. Concluye explicando: "Prohíben las corridas de toros y permiten los eventos en la calle donde hacen mil barrabasadas y maltratos a los animales sin ningún tipo de respeto, al contrario que en las plazas".