Una explosión ha destruido la última planta de un edificio de oficinas en la calle de Ramírez de Prado. Afortunadamente, y dadas las horas del suceso, ningún peatón caminaba por la acera.
La explosión que se produjo alrededor de las 05.30 horas en la cuarta planta, donde volaron alrededor de 40 por 30 metros cuadrados de superficie. Este hecho ocasionó que la quinta planta del edificio, donde se ubicaban las calderas y el sistema eléctrico, se desplomara sobre la anterior. Asimismo, en los pisos inferiores han caído forjados. Los pisos segundo y tercero han resultado afectados. Técnicos municipales estudian si habrá demoler la construcción según ha señalado a
Madridiario un portavoz de Emergencias 112.
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El edificio de oficinas alberga a unos 3.000 trabajadores, algunos de ellos del Departamento de Personal y de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Madrid, que no han podido incorporarse a su trabajo. El Ayuntamiento de Madrid trataba de localizar la mañana de este miércoles a las personas que tenían cita en las dependencias municipales que alberga el edificio, como las dedicadas a la renovación del Servicio de Estacionamiento Regulado (SER), para comunicarles que no podrán ser atendidos y darles cita para otro día.
La manzana en la que se encuentra la edificación ha sido acordonada por la Policía Local y los trabajadores del edificio colindante no han podido trabajar debido a la suspensión del suministro eléctrico y de gas, dado que este último servicio ha sido cortado de forma preventiva por Gas Natural. Esta compañía evalúa si la explosión se debe a una acumulación de gas, como apuntan los indicios.
Por otra parte, Alcatel, empresa cuyas oficinas se ubican en la planta donde se ha producido la explosición, se ha reunido en un gabinete de crisis. Los empleados podrán seguir trabajando gracias a las herramientas de teletrabajo. La empresa estudia trasladar a sus trabajadores.