"No saquéis la foto", exclamó con sorna tras superar el traspiés, pero pocas cosas de la mano derecha de Esperanza Aguirre dejan de contarse durante estos días. La
tensión es
máxima entre los dirigentes regionales y nacionales del Partido Popular y ninguna imagen pasa desapercibida.

Más aún teniendo en cuenta que de aquí al próximo miércoles Mariano Rajoy quiere zanjar tanto el "
espectáculo bochornoso" desatado por las declaraciones de la
mano derecha de Alberto Ruiz-Gallardón contra la presidenta de su partido en Madrid como la presidencia de Caja Madrid.
Según las fuentes populares consultadas por
Madridiario, este viernes, y a pesar del golpe en la mesa dado por el presidente nacional, no hay
nada decidido.
Así, Rajoy se ha decantado ya por
Rodrigo Rato como sustituto de Miguel Blesa; abrir expediente contra
Manuel Cobo -cuyo alcance está condicionado a si se retracta o no-; además de la suspensión de militancia de
Juan Costa en Valencia.
Los días claves serán el lunes, martes y miércoles de la
próxima semana. Allí, en las reuniones del Comité Ejecutivo nacional, el Comité de Dirección de Madrid y la convocatoria de la Comisión de Garantías se tienen que cerrar todos los frentes abiertos.
Por un lado, Rajoy
podría sancionar efectivamente a Manuel Cobo por utilizar términos como "vómito", "gestapillo" o "hipocresía" contra Aguirre y su gente. Madrid no contempla de ninguna manera que no sea así, aunque nadie deja claro si será suficiente para que la presidenta regional se avenga a
aceptar a Rodrigo Rato como presidente de Caja Madrid. Por si acaso, María Dolores de Cospedal advierte: "No tiene por qué haber un acuerdo formal". El Comité de Disciplina del partido podría proponer la suspensión de militancia del vicealcalde.
¿Habrá corte de cabezas?
Las fuentes consultadas recuerdan que Aguirre acepta a Rato tanto en público como en privado. Por tanto, no le importaría que
Ignacio González no fuera presidente. Este incluso saldría reforzado tras haber sonado como 'candidatable' a dirigir una entidad de tanto prestigio como Caja Madrid. Otra cosa es
lo que Aguirre obtenga a cambio de eso, ya que en Génova se insiste en que Cobo no perderá la cabeza y por tanto la sanción no será todo lo dura que los 'aguirristas' han exigido. Lo contrario, recalcan, sería una sorpresa mayúscula dado que Gallardón se quedaría sin su mano derecha. Ahora bien, conceden que el partido es ahora mismo una
nave sin rumbo y que un
golpe de timón semejante haría aparecer a Rajoy como el líder firme que hasta ahora no ha sido. "Cualquier cosa puede pasar", sentencian en las filas populares.

De llegar Rato a Caja Madrid, el PSM, CCOO y UGT verían
roto el 'pacto de Madrid' que suscribieron en julio con Esperanza Aguirre, aunque ésta podrá alegar perfectamente que no es culpa suya.
De hecho, los socialistas de Madrid pueden buscar culpables dentro de su propio partido, en la calle de Ferraz, ya que la designación de Rodrigo Rato es fruto del
pacto entre Zapatero y Rajoy (según De la Vega a los socialistas no les parece ni bien ni mal), del que les ha informado
Madridiario. "Si el PP tiene la mínima responsabilidad tiene que mantener los acuerdos de estabilidad en instituciones tan importantes como Caja Madrid", clamaba este viernes
Tomás Gómez, secretario general del PSM. Pero la solución está lejos de su mano.
Por si fuera poco, la titular del Juzgado 51 de Primera Instancia de Madrid ha admitido a trámite
el recurso presentado por el Ayuntamiento de Barcelona respecto al asunto de la aplicación de la Ley de Cajas en el reparto de los consejeros cedidos por la Casa Real en Caja Madrid, tal y como ya denunció el Ayuntamiento de Madrid, pero rechaza la petición de elevar una cuestión de inconstitucionalidad de dicha norma.