El Pleno del 'Cobazo' y el 'basurazo'
jueves 29 de octubre de 2009, 00:00h
Actualizado: 30/10/2009 13:36h
¡Por fin llegó un Pleno en condiciones (políticamente hablando)! Andaba la cosa alterada en la casa municipal con las vueltas y revueltas que ha habido en el PP estos días. Y eso se reflejó en la Casa de la Villa.
Los populares se hacían los dueños del patio (de cristales) en un Pleno que desde el lío a mamporros dialécticos entre Juan Bravo y David Lucas se convirtió en un recreo. Lleno de corrillos, desayunos, llamadas de móvil y cigarros en el balcón que da a la calle de Alcalá.
Eran los 'gallardonistas' los que ganaban el territorio a primera hora. A las 09.30 horas, el alcalde y sus delegados comenzaban una Junta de Gobierno de muy poca chicha (salvo quizás ese reglamento de cronistas de la Villa que no se ha hablado con los propios cronistas de la Villa). Se prolongó para que más de un maledicente comentase con la boca pequeña que estaban preparando la estrategia para un Pleno que se preveía movidito.
De la sala de reuniones a la sala de plenos Ruiz-Gallardón, Cobo y Botella esquivaron a los periodistas. David Lucas y Tomás Gómez, que pasaba por allí, se daban un atracón informativo mientras tanto. El otro hombre más buscado era Ángel Garrido, concejal de Villa de Vallecas. Explicaba con naturalidad lo ocurrido en la reunión de grupo del día anterior. Para la prensa, el resto de concejales, populares o de la oposición, este jueves eran los hombres invisibles de una fiesta que daba miedo como podía acabar, aunque no era 'Halloween'.
No más impuestos
Empezó el Pleno con caras serias en la bancada popular. No estaba la cosa para algarabías. El orden del día iba a ayudar a que la tensión acabase pronto. Temas cortos y al pie. Empezaban Daniel Viondi (PSOE) y Pilar Martínez (PP) hablando de la operación 'Vicente Calderón-Mahou'. Un asunto que, cualquier otro día, hubiese sido portada de todos los periódicos (de hecho, ya lo había sido y el pescado estaba ya vendido), este jueves parecía más bien un 'incordio' (a pesar de su importancia) antesala del otro tema de la mañana: el ya bautizado como 'basurazo'.
Juan Bravo, el delegado de Hacienda municipal, defendido por una muralla de papeles explicaba los porqués de la tasa de basuras. La crisis y Zapatero han llevado a las arcas a una situación crítica y había que recaudar dinero para compensar el servicio. "A nadie le gustan los impuestos", comentaban algunos de sus colaboradores, que avanzaban que probablemente no se creen nuevos tipos en la legislatura. Lucas, portavoz socialista, pedía por escrito en el archivo del Ayuntamiento que Ruiz-Gallardón baje a la arena política cada Pleno, lo que dibujaba las sonrisas del primer edil. Es el papel con menor utilidad en mucho tiempo. El alcalde baja al ruedo una vez al año y gracias. El socialista denunciaba que el tributo trata de tapar el despilfarro del equipo de Gobierno.
Tortas al peso
A partir de ahí, las tortas se vendieron al peso. Bravo cuestionó la portavocía de Lucas, criticó que crease el mismo impuesto en Getafe y puso en evidencia que el concejal Pedro Zerolo saliese de manifestación contra la tasa de basuras con una bolsa que no se grava, la amarilla. Lucas correspondió preguntándose si podían asegurar que el portavoz popular municipal (es decir, Cobo) estaría allí dentro de un mes.
Fue terminar ese punto del orden del día y comenzó el vaivén. Los periodistas se fueron con Bravo a una explicación más profunda de la tasa de basuras y los concejales salían a hacer el primer, segundo y tercer desayuno de la mañana. Había que digerir muchos asuntos. Todos los populares, aguirristas o no, estaban especialmente cariñosos y dialogantes entre ellos. Quizás cosían cicatrices más que curar heridas.
Tanteos en clave
Cobo y Garrido estaban que se fumaban enteros y se salieron al balcón. Bromeaban con los periodistas mientras hablaban del palizón del Alcorcón al Real Madrid. 4 a 0. A lo mejor hablaban en clave y se referían a otros tanteos. En todo caso, los chascarrillos y el cachondeo trataba de aparentar la unidad del equipo.
Mientras, en el Pleno se cocía la ampliación del SER, la escuela de cerámica (tomada por estadounidenses) y otros muchos asuntos que habían caído en el agujero negro informativo creado por el 'Cobazo', como lo denominaba una concejala. Los temas que verdaderamente interesan a los ciudadanos, los hipotéticos protagonistas. Mala suerte. Este jueves no les tocaban sus 15 minutos de fama.