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Proyectado en 1959 por el arquitecto Alejandro de la Sota, el edificio de la antigua fábrica de Clesa es un ejemplo singular de arquitectura contemporánea en la ciudad de Madrid
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Proyectado en 1959 por el arquitecto Alejandro de la Sota, el edificio de la antigua fábrica de Clesa es un ejemplo singular de arquitectura contemporánea en la ciudad de Madrid (Foto: Fundación Alejandro Sota)

Más zonas verdes y mejores conexiones en la transformación de la fábrica Clesa

miércoles 22 de julio de 2020, 20:01h

El Pleno del Ayuntamiento de Madrid ha aprobado este miércoles por unanimidad de los cinco grupos la modificación del Plan General para el ámbito de Clesa, que dará una nueva vida al edificio de la antigua fábrica lechera, situada en el distrito de Fuencarral-El Pardo, y permitirá integrar todo ese ámbito en la ciudad, facilitando asimismo su comunicación con el Hospital Ramón y Cajal.

El área de Desarrollo Urbano, que dirige Mariano Fuentes, ha cambiado el proyecto aprobado inicialmente en 2018 y ha presentado una nueva propuesta que reduce el volumen y define mejor toda la zona. Una acción que supondrá una revitalización del barrio de Valverde y una mejora para los vecinos.

La presente modificación tiene un doble objetivo: por un lado, incluir la fábrica Clesa, del arquitecto Alejandro de la Sota, en el Catálogo de Edificios Protegidos con un nivel 3 de protección, grado parcial; y, por otro, incrementar las dotaciones públicas. La actuación comprende una superficie de 37.926,70 metros cuadrados.

El Ayuntamiento obtiene mediante cesión el edificio de la fábrica para equipamiento dotacional y con el nuevo proyecto se ganan 10.379 metros cuadrados de zonas verdes, más espacios públicos, se mejora la accesibilidad de la estación de Cercanías y se crea una pasarela peatonal que une con el Hospital Ramón y Cajal.

Además, mientras que en el plan aprobado inicialmente la fábrica quedaba encajonada, ahora eso se corrige al reducir el volumen (el número máximo de plantas se fija en 25 frente a las 32 del plan inicial) sin perder edificabilidad y se aumenta también el espacio libre de uso público.

Esta actuación conllevará una mejora del entorno inmediato del Hospital Ramón y Cajal y se suplirán las carencias actuales con acciones como la ampliación del apeadero de la estación de Cercanías, nuevas plazas de aparcamiento o la posibilidad de usar las oficinas y espacios que se creen para la actividad docente del hospital.

Entre los usos permitidos en el ámbito están el de hospedaje (con una limitación del 50 por ciento sobre la edificabilidad total); el comercial en categoría de pequeña y mediana superficie; el de oficinas; el terciario recreativo, y otros servicios terciarios. Por su parte, el edificio de Clesa se cataloga como dotacional de servicios colectivos.

Para mejorar la accesibilidad se incorpora una pasarela peatonal sobre las vías férreas que comunica el hospital con el espacio público del entorno de la fábrica. En los terrenos del hospital, la nueva pasarela dará continuidad a un itinerario peatonal que, cruzando la carretera de Colmenar (M-607), alcance el barrio de la Paz.

Esto se completa con la cesión de suelo para la mejora de la estación de Cercanías Ramón y Cajal, lo que permitirá disponer de un tramo recto de vías (actualmente está parcialmente en curva) y ampliar el apeadero existente para hacerlo más accesible.

Por su parte, desde Metrovacesa ha destacado sobre este ámbito, que constituye uno de sus "suelos estratégicos en la ciudad, que se espera la aprobación definitiva por parte de la Comunidad de Madrid a finales de año.

En un comunicado, la compañía inmobiliaria explica que los objetivos principales del planeamiento son la "conservación y puesta en valor" del edificio original de la fábrica Clesa, una de las "más reconocidas piezas de la arquitectura industrial española del siglo XX", y el desarrollo y transformación del resto de la parcela, generándose un nuevo espacio de "centralidad y actividad económica" para la ciudad.

La propuesta de Modificación del Plan General plantea además el cambio de uso característico de la parcela propiedad de Metrovacesa, de uso industrial a uso de servicios terciarios, manteniendo la edificabilidad prevista en el Plan General de 88.702 metros edificables.

La actuación ha sido objeto de algunos ajustes como la rebaja de la altura máxima y las áreas de movimiento de las futuras edificaciones, así como la ampliación de las cesiones de espacios libres, liberando suelo alrededor del edificio protegido mediante un "gran espacio libre con un tratamiento vegetal y paisajístico que potenciará la singularidad del inmueble".

El proyecto desarrollará un complejo terciario de usos mixtos que compatibilice la actividad de oficinas con otros espacios de uso hotelero, comercial y residencial para estudiantes, entre otros.

Adicionalmente, el proyecto favorecerá la ampliación de la estación de Cercanías de Ramón y Cajal, que proporciona al conjunto una inmejorable conectividad con otras redes estratégicas de Madrid (Nuevos Ministerios, Chamartín, Aeropuerto).

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